RIO GALLEGOS (ADNSUR) - La precandidata a vicepresidenta por el Frente de Todos, Cristina Fernández de Kirchner, encabezó este sábado por la tarde en Río Gallegos la presentación de "Sinceramente", la obra de la Senadora que se convirtió en un éxito editorial.  La ex mandataria se metió de lleno en la contienda electoral de cara a las elecciones presidenciales de octubre.

En una presentación de casi una hora y media, acusó al oficialismo de hacer una "campaña sucia" y afirmó: "Ya ni hacen promesas, solo dicen mentiras".

En Río Gallegos, Cristina habló poco del libro y mucho de los comicios: "Es una campaña sucia y muy violenta por parte del Gobierno. Me tiene preocupada porque las campañas sucias tienen como característica el no tener propuestas. O cuando mentiste mucho y tenés que ocultar lo que dijiste. Y lo otro es lo violento, los prejuicios. Eso siempre ha generado violencia", dijo ante una multitud.

La ex presidenta diferenció una promesa de campaña con una mentira. "En la campaña de ahora no pueden hacer promesas. En las elecciones del '83 hubo promesas que no pudieron cumplirse, pero que no fueron mentiras -explicó-. Ese Gobierno intentó hacer las cosas y no le salieron. Pero ahora dijeron que los trabajadores no iban a pagar ganancias, que los jubilados iban a tener acceso a todos los medicamentos, que nadie iba a perder lo que tenía… nunca intentaron hacer eso, hicieron lo contrario. Te sacaron las cosas buenas y te dejaron las malas", publicó hoy TN.

En la ciudad que la vio nacer políticamente junto a Néstor Kirchner hace más de 30 años, CFK disparó más munición gruesa sobre el oficialismo: "¿Qué pueden decir, ofrecer o mostrar más que campaña sucio y violencia? Nada. Dijeron que estaba escondida. Estoy en el podio de los objetivos de violencia".

También, la dirigente del Frente de Todos le reclamó al oficialismo el dinero que el FMI le prestó al país: "El problema no son los sindicatos y la política. El problema siempre fue la economía. ¿Qué pasó que en tres años pasamos de tener cero deuda a deberle 57 mil millones de dólares al FMI? Me tiene mal ese tema, porque no los vemos en ninguna parte... ¿dónde están esos dólares? ¿Quién va a tener que pagar la deuda? ¿Los jubilados? ¿Los cartoneros de Juan Grabois?".

Para cerrar, sorprendió con una frase cuando habló de economía: "Este Gobierno no es buen capitalista. Los buenos quieren que la gente gane bien y tenga trabajo, para que la gente tenga dinero y consuma sus productos. ¿Qué clase de capitalistas son? Conmigo había más capitalismo que ahora. No me jodan más con lo del capitalismo."