El proyecto para recuperar la porción de la torta que Chubut tenía hasta el año 1988 apunta a lograr recursos que medidos al día de hoy, en el lapso transcurrido, representan alrededor de 2.200 millones de dólares que dejaron de ingresar a las arcas provinciales, en materia de coparticipación de impuestos, en los últimos 33 años.

¿Cuáles son las bases de la iniciativa presentada este miércoles por el gobernador Mariano Arcioni? Aquí 3 claves de un proyecto que algunos cuestionan por ‘oportunismo electoral’, pero en el que hay argumentos sólidos, de la historia económica reciente del país, para sostener la legitimidad del planteo.

1️⃣ El origen del reclamo. El pacto fiscal acordado en 1988 entre el gobierno del entonces presidente Raúl Alfonsín y las provincias modificó el sistema de reparto que regía hasta ese momento. Chubut, en aquel período conducida por Atilio Viglione, recibía hasta ese momento el 1,96 por ciento del total, pero se le achicó su porción hasta 1,58 por ciento.

Junto con Buenos Aires, fueron las más perjudicadas, ya que implicaba dejar de recibir 19 y 22 pesos (o serían Australes, por aquella época), respectivamente, por cada 100 billetes que hasta ese momento ingresaban en las cuentas de ambas provincias al mes.

La diferencia es que mientras Buenos Aires comenzó a percibir un fondo de 650 millones de dólares anuales para compensar aquella pérdida, a partir del año 1992 cuando Carlos Menem era presidente y su vice, Eduardo Duhalde, dejó el cargo para asumir la gobernación, a Chubut nunca llegaron las obras que supuestamente vendrían a compensar aquel recorte de ingresos.

2️⃣ El objetivo del proyecto. La iniciativa presentada en el Congreso de la Nación por la diputada Rosa Muñoz, con el asesoramiento del consultor financiero Daniel Ehnes, ex viceministro de Economía de Chubut, apunta a recuperar el porcentaje histórico, del 1,96 por ciento. Además, sobre la acreencia generada en el tiempo que duró el recorte sin compensación, se apunta a la creación de un Fondo de Desarrollo sustentado por el tesoro nacional, que permitiría cancelar hasta el 50 por ciento de las deudas que Chubut tiene en la actualidad con Nación (por encima de los 20.000 millones de pesos actualmente, por anticipos de coparticipación y colocación de letras del tesoro). Al mismo tiempo, serviría para generar proyectos de inversión productiva, en actividades vinculadas a áreas agrícola, textil, laneras y de generación de energía eléctrica.

Dicho fondo debería constituirse por la suma total de los recursos que Chubut dejó de recibir en los últimos 33 años, que la diputada Muñoz situó en algo más de 2.200 millones de dólares al hablar en la presentación del proyecto.

3️⃣ Duplicar recursos por los próximos 10 años. El artículo 5 del proyecto prevé que Nación asigne 2 puntos del presupuesto anual (la misma proporción que el índice de coparticipación a recuperar) en los próximos 10 ejercicios, para obras de infraestructura en Chubut.

Este requerimiento es para compensar además otros aportes realizados desde Chubut a Nación, según enumeró Daniel Ehnes en la presentación, que hizo una reseña histórica a partir del año 1958, es decir desde el momento mismo de la constitución de la provincia como tal. Dicho recupero implica por ejemplo compensar alrededor de 12.000 millones de dólares que la provincia dejó de percibir entre 2002 y 2020, por aplicación de precios internos al petróleo (para sostener los precios de los combustibles en el resto del país, lo que implicaba liquidar regalías por debajo del valor de mercado), hasta los recursos captados por Nación por vía de retenciones a la exportación (de productos como el petróleo, la lana y el aluminio).

La asignación presupuestaria especial es para la construcción de obras de infraestructura, otro rubro en el que la provincia se ha visto fuertemente perjudicado en los últimos años, por gobiernos nacionales de distinto signo político.

En la comparación con Buenos Aires, sin contar a la CABA, la principal provincia del país se lleva el 40 por ciento de los recursos nacionales asignados para obras, con una inversión de 135.456 pesos por kilómetro cuadrado (tomando como referencia el presupuesto 2020), con sólo 12.862 pesos por kilómetro cuadrado.