El exmaestro rural de Cajamarca, Pedro Castillo, juró como nuevo presidente de Perú este miércoles, día en que se conmemora el bicentenario de la Independencia, en medio de una fuerte inestabilidad política en el país.

En su primer discurso el flamante mandatario dijo que que enviará al Congreso un proyecto para reformar la Constitución, promulgada en 1993 por el entonces mandatario Alberto Fujimori.

Tras afirmar que Perú no puede estar “condenado a seguir prisionero de esta Constitución” de 1993, Castillo declaró: “Anuncio que presentaremos ante el Congreso de la República [...] un proyecto de ley para reformarla”.

Castillo tiene el desafío de superar la pandemia del coronavirus, reactivar la economía y acabar con las convulsiones políticas que llevaron al país a tener tres presidentes en un mes en noviembre de 2020. Pero el político de izquierda arranca con una dificultad: el Congreso está atomizado entre nueve partidos y la oposición obtuvo la presidencia.

Con la presencia de Alberto Fernández, Pedro Castillo asumió como presidente de Perú 

Fue justamente la nueva jefa del Congreso, la opositora María del Carmen Alva, quien tomó juramento al nuevo mandatario en una ceremonia que comenzó al mediodía. Muchas calles del centro de Lima estaban cercadas por la policía, que desplegó 10.000 agentes por la capital.

Castillo declaró: “Juro por Dios, por mi familia, por los campesinos, por los pueblos originarios, por los ronderos, pescadores, profesionales, niños y adolescentes, que ejerceré el cargo de presidente de la República en el período 2021-2026. Juro por los pueblos del Perú, por un país sin corrupción y por una nueva Constitución”.

De inmediato, la jefa del Congreso, la opositora María del Carmen Alva, le colocó la banda presidencial bicolor. Luego cantó el himno del Perú y se sacó el sombrero, que colocó a la altura del corazón.

“Es la primera vez que este país va a ser gobernado por un campesino”, destacó el flamante presidente que arrancó con un repaso de la historia milenaria del país, y no ahorró críticas contra el “sistema de castas” impuesto durante la época colonial, cuyos efectos perduran.

En su discurso, prometió que ya no habrá “más trabajos precarios”, desarrollará un mejor sistema de salud que alcance a todo el territorio y construirá un país más próspero. “La historia de este Perú tanto tiempo silenciado es también mi historia”, dijo en referencia a sus orígenes humildes.

“La pandemia visibilizó que las críticas que se le hacía al modelo económico no solamente eran legítimas, eran también válidas. Hoy la población pide cambios y no está dispuesta a renunciar a ellos”, sostuvo.

A la ceremonia asisten el presidente Alberto Fernández, el rey Felipe VI de España, los presidentes de Bolivia, Luis Arce; de Colombia, Iván Duque; de Chile, Sebastián Piñera, y de Ecuador, Guillermo Lasso; el vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao; y el expresidente boliviano Evo Morales, así como un enviado del presidente estadounidense, Joe Biden, el secretario de Educación, Miguel Cardona.