COMODORO RIVADAVIA (Por Raúl Figueroa / Especial para ADNSUR) - La crisis petrolera continúa arrojando señales preocupantes, no sólo por el contexto actual, sino porque se trata de indicadores que proyectan el impacto negativo en el tiempo. Es que la caída de producción de los primeros meses de este año permite empezar a medir la pérdida de ingresos por regalías, que entre febrero y enero de 2016 cayó más del 15%, equivalentes a alrededor de 5 millones de dólares menos entre un mes y otro, según los cálculos que maneja el Ministerio de Hidrocarburos. Es decir, en un solo mes, la disminución asciende a 75 millones de pesos. ¿Cuál es el límite para la caída? En el gobierno apuntan a la reconversión productiva de la cuenca, para vender electricidad a buenos precios, en lugar de petróleo cada vez más barato.

Los indicadores de la profundidad de la crisis petrolera continúan arrojando señales de preocupación no sólo para el sector cuya actividad laboral depende de la extracción de hidrocarburos, ni tampoco con exclusividad para la zona sur de Chubut: es que el efecto sobre la economía provincial comienza a plasmarse con mayor nitidez en las cuentas de toda la provincia.

MENOR PRODUCCIÓN Y CAÍDA DE REGALÍAS

Esto, a su vez, tiene un lógico efecto en el ingreso por regalías petroleras, ya que la disminución fue de alrededor de un 15%, comparando febrero contra enero, lo que en cálculos estimados por el economista Alejandro Jones, quien se desempeña como asesor del Ministerio, asciende a alrededor de 5 millones de dólares. Es decir, unos 75 millones de pesos de pérdida entre un mes y otro.

La disminución en dólares es importante, porque la medición en pesos de los ingresos de este año pueden resultar artificialmente más altos que los de iguales meses que el año pasado, ya que regía un tipo de cambio inferior (de 9,70 pesos), contra los 15 ó 16 pesos promedio que cotizó el dólar en lo que va del año 2016. Sin embargo, por efecto de la misma inflación provocada por ese nuevo tipo de cambio, lo que ingresa en pesos a la provincia tiene menor poder adquisitivo, más allá de que nominalmente pueda tener un valor más alto.

Si se considera que transcurrida la primera mitad de abril el movimiento de equipos perforadores todavía no se ha normalizado y que en caso de volver a operar, habrá una inercia negativa hasta recuperar los volúmenes de producción, puede estimarse que la merma de ingresos se proyectará –según las estimaciones más conservadoras- hasta el mes de mayo, de allí que la estructura financiera provincial deberá compensarse con otros ingresos (de allí la importancia del financiamiento externo para reactivar obras).

El ministro de Economía reconoció en los últimos días que esto provoca por ejemplo una caída en la incidencia del ingreso por regalías, retrocediendo al tercer lugar, ya que cobran mayor importancia los ingresos por coparticipación federal y la recaudación propia de impuestos.

Además, la merma de regalías estará dada por el aporte que debe realizar la provincia para subsidiar cada barril de petróleo que se exporte: según cifras dadas por el gobernador Das Neves, esto insumiría no menos de 420 millones de pesos en el año.

EL LÍMITE Y LAS PERSPECTIVAS DE RECONVERSIÓN

Para los referentes provinciales que trabajan en el tema petrolero las perspectivas son más que preocupantes, pero avizoran una posibilidad de salida en base a la reconversión de la producción regional.

En efecto, hoy la mayor rentabilidad dentro del mercado energético está dada por la producción de energía eléctrica, a partir de la liberación de tarifas impulsada por el gobierno de Mauricio Macri. Por ello es que la estrategia que se sigue a mediano plazo es propiciar la transformación del petróleo Escalante en fueloil, para abastecer usinas termoeléctricas que funcionan en base a este tipo de combustible.

La apuesta no es sencilla, pero tiene sentido: el objetivo es compensar la pérdida de regalías petroleras, por regalías a partir de la generación eléctrica. Según los cálculos elaborados en el ámbito ministerial, esa ecuación resultaría rentable hasta con un valor de barril de petróleo equivalente (es decir, considerando al petróleo junto al gas) de 30 dólares por unidad, lo que posibilita un valor de reventa de energía eléctrica equivalente a 55 dólares por megawatt de potencia generada.

La otra expectativa viene de la mano de un viejo proyecto, que trajo no pocos dolores de cabeza al actual gobernador: se apunta a reflotar el proyecto Ingentis –la mayoría legislativa del FPV impulsa un pedido de informes al procurador general Miquelarena, reflotando la denuncia por presunto fraude al Estado en base a aquel proyecto que no se concretó-, aprovechando la turbina de 100 Mw que la provincia compró en su momento y hoy mantiene guardada en un depósito fiscal de Estados Unidos.

Una nota enviada porDas Neves al presidente Macri, en la última semana, le solicita ayuda para construir una línea de 132 kilo volts entre Pico Truncado y Comodoro Rivadavia, para vincular a esta ciudad al sistema interconectado nacional (el mismo que lo pasó “de largo” en 2007, cuando se construyó el tramo Madryn-Truncado).

De este modo, se podría conectar la turbina que se abastece con gas (otra de las perspectivas de mejora productiva en la cuenca San Jorge, a partir del mayor precio autorizado para el gas en boca de pozo), con una potencia nominal de 100 Mw y la posibilidad de exportar energía eléctrica –siempre y cuando se haga la obra de interconexión- al resto del país.

¿YAHUAR A UNA EMPRESA DE ENERGÍA?

Curiosamente, también en su momento el propio Yauhar estuvo a cargo de otro proyecto de reconversión productiva, pero que quedó trunco: el que apuntaba a instalar un parque eólico de mediana potencia en la zona sur, impulsando la construcción de molinos para el aprovechamiento de las empresas metal mecánicas de la ciudad.

Una década después, los parques eólicos crecen en Trelew y Puerto Madryn, pero tal vez la “segunda vuelta” dé una nueva oportunidad productiva a la ciudad cabecera de la cuenca del Golfo San Jorge.