COMODORO RIVADAVIA (Por Raúl Figueroa / Especial para ADNSUR) - Por primera vez en los últimos años, la producción de petróleo en Chubut reflejó en enero y febrero de este año una fuerte caída en comparación a los mismos meses del año pasado, cristalizando así uno de los efectos de la crisis internacional del petróleo sobre la cuenca del golfo San Jorge. El descenso en enero fue de un 10%, mientras que en febrero la retracción es del 1%, comparados contra los mismos meses de 2015.

El declino de producción es el primer indicador del impacto de la caída de perforación de nuevos pozos, que tal como informó ADNSur,

tuvo una fuerte caída en los primeros meses de este año, a raíz de la suspensión temporal de equipos y su todavía lenta –y parcial- reactivación.

El impacto negativo sobre la producción es preocupante porque quiebra la tendencia positiva que se había mantenido en la provincia en los últimos años, ya que aún en el contexto de baja del precio, la actividad no había dejado de crecer.

En 2015, por ejemplo, se extrajeron 9,3 millones de metros cúbicos de petróleo, lo que significó una suba del 3,3% en relación a 2014 y del 6% en relación a los 8,8 millones de cúbicos extraídos en 2013. De haberse mantenido la tendencia positiva, este año se podría haber alcanzado la marca de 9,6 millones de cúbicos obtenidos en el año 2009, que fue uno de los años más productivos de la serie histórica de la provincia, pese al contexto de crisis internacional del precio del crudo que también afectaba en aquel momento.

Sin embargo, enero y febrero de 2016 quebraron la curva ascendente. En el primer mes del año se extrajeron en Chubut 769.911,3 millones de metros cúbicos, lo que significa alrededor de un 10% menos que los 777.480 metros cúbicos de enero 2015. En febrero, el registro es de 706.847,8 m.3, es decir un descenso del 1% en relación a los 713.637 m.3 del segundo mes del 2015.

Los registros del Ministerio de Energía de la Nación aún no contemplan el mes de marzo, pero es probable que esta tendencia negativa se mantenga o profundice, considerando además que el tercer mes del año pasado había mostrado un incremento en relación al año anterior, mientras que ahora habrá un arrastre que suma el declino natural de los pozos al descenso que se produce invariablemente al reducir el ritmo de perforación en la cuenca.

En este escenario, es muy difícil que la tendencia cambie en el resto del año, mientras que la provincia debería empezar a hacer cuentas con la proyección de la caída de recursos que esto implicará, ya que la consecuencia directa es una reducción en los ingresos por regalías petroleras.