RAWSON (ADNSUR) - Los anuncios del ministro de Economía de Chubut, Oscar Antonena, combinaron este miércoles a la mañana los alcances de un diagnóstico más grave del que hasta aquí había reconocido la propia administración, con una serie de propuestas en las que apunta a renegociar la deuda externa y a disminuir el costo de la masa salarial, a la que se considera insostenible en las actuales circunstancias, según las definiciones del funcionario.

El déficit actual de la provincia es de 22.000 millones de pesos. Si se incluyen los ajustes salariales para este año, cláusula gatillo, deuda con SEROS y CAMMESA, deuda con YPF y proveedores, sentencias adversas, entre otros, el déficit total se acerca a los 38.000 millones de pesos. Aún si lograra refinanciar toda su deuda externa este año, el déficit seguiría siendo de 13.000 millones de pesos, lo que igualmente mantendría un escenario de imposibilidad de pago de salarios. Por ello, la estrategia del gobierno apunta a reducir la planta, aunque sin despidos.

Reducción de empleados públicos. De 22.000 agentes en el año 2003, hay 65.000 en la actualidad, incluyendo a jubilados. Se apunta a reducir esa masa a través jubilaciones (plazo de 30 días para iniciar trámites por parte de quienes tienen la edad para hacerlo) y retiros voluntarios con una propuesta de “gratificación”. Regla del 3 x 1: por cada tres jubilados, sólo un cargo podrá cubrirse. No se cubrirán las vacantes generadas por retiros voluntarios. Se propone además la reducción de la planta política en un 15%. Se congelan las vacantes por 4 años.

Congelamiento salarial por seis meses. Se mantendrán vigentes los salarios del mes de diciembre, lo que en teoría incluye las cláusulas gatillo adeudas hasta ese período mensual. Continuidad del pago escalonado para todos los poderes del Estado.

Imposibilidad de tomar más deuda. De persistir las actuales circunstancias, la provincia se torna totalmente inviable, porque no tiene más margen para contraer deuda y seguir pagando salarios, aun fuera de término.

Reducción de incidencia de la masa salarial. Se apunta a llegar a una incidencia del 70% sobre los ingresos netos, mientras que hoy oscila entre el 120 y 150% sobre los ingresos netos de regalías cedidas para el pago de bonos externos.

Renegociación de deuda externa. De los 800 millones de dólares de deuda externa, 650 corresponden al BOCADE (colocado en 2016). Antonena fue especialmente crítico con “los análisis financieros que no se hicieron” en ese momento, dando a entender que las condiciones son altamente desfavorables para la provincia. Se apunta a prorrogar los vencimientos para dentro de 4 años.

Aumento de la recaudación de impuestos provinciales. Se elevarán las alícuotas de Ingresos Brutos, impuesto a los Sellos y se pondrá al cobro el impuesto inmobiliario Rural, que la provincia dejó de cobrar desde el año 2015. A través de la Dirección General de Rentas, se busca elevar la la  recaudación en un 50% en los próximos 4 años. También habrá una mejora en el “proceso de seguimiento de la liquidación de regalías”. Por esta vía, se estima una recaudación adicional para este año en el orden de los 2.200 millones de pesos.

Tasa vial. La provincia también pondrá en marcha un impuesto adicional sobre el precio de los combustibles, según se desprende del anuncio del ministro de Economía.