RAWSON (ADNSUR) - Para que se convierta en ley el proyecto que desvela al gobierno y que le daría autorización legislativa para refinanciar los vencimientos de su deuda con bonistas externos por al menos tres períodos, hasta 2023, faltan al menos dos pasos claves: uno será conseguir los fondos para depositar esta semana lo que resta del tercer rango y el total del cuarto rango de los haberes del mes de abril, para que se destrabe la medida de fuerza del personal de la Legislatura; y la otra, terminar de conseguir los votos de los diputados de la oposición, ya que aún le falta conseguir al menos 7 voluntades para llegar a la mayoría simple de 14 que requiere la sanción de la norma.

La cuestión de los fondos para la cancelación de los haberes del mes de abril parece una meta difícil aunque no imposible, teniendo en cuenta que aún falta pagar a los activos del rango 3 (entre 65 mil y 150 mil pesos) la suma restante de los 30 mil pesos que ya se abonaron –unos 769 millones pendientes-, y todo el rango 4 completo -588 millones por pagar- lo que en total asciende a $ 1357 millones. Lo que es seguro es que para conseguir ese monto, la provincia debería tomar un nuevo endeudamiento en letras.

Respecto a los votos para el desendeudamiento, ADNSUR habló con representantes de cada uno de los bloques legislativos, y en todos los casos, tanto Belén Baskovc por el Frente de Todos, como Xenia Gabella por el interbloque, y Manuel Pagliaroni por Juntos por el Cambio, expresaron que la reunión mantenida días atrás con el ministro de Economía, Oscar Antonena, fue importante, aún quedan varias cuestiones por dilucidar antes de tomar una definición, por lo que esta semana el PJ enviará dos pedidos de informe para tener una respuesta, ya que desde el ministerio de Hacienda aseguraron a esta columna que no existía ninguna requisitoria formal pendiente para responder.

Los legisladores consultados expresaron por ejemplo que entre las cosas a aclarar, “no tenemos en claro el monto de la deuda que pasaría a pagarse en el período 2023 que es el período de gracia que establece el Poder Ejecutivo en su propuesta. En ese sentido, pedimos información sobre los montos de capital e intereses y sobre si existen honorarios y comisiones que se pasarían a pagar”.

También tiene puesta la atención en “los organismos de control que van a intervenir en las facultades que se le otorgan al ministro. No nos quedan en claro la implementación de las garantías. Una vez que tengamos toda esa información, la analizaremos y realizaremos otra reunión con el ministro de Economía y luego como bloque tomaremos una posición”, dijo Baskovc.

Agregó la legisladora que en el envío “se dio a entender que el proyecto de reestructuración de la Deuda Provincial estaba vinculado al proyecto de la Deuda Nacional. Chubut es parte de una unidad de gestión” por lo que dijo “vamos a consultar a los organismos nacionales como al ministro de Economía en relación a la urgencia del tratamiento de este Proyecto que consiste en las facultades que se le otorgan al ministro para que empiece a transitar ese camino de renegociación”.

En un sentido similar se expresó el diputado Pagliaroni, quien pretende conocer el escenario de las cuentas provinciales para el pago de sueldos una vez que se eliminen los vencimientos, y cómo se achicaría el déficit provincial, y también la diputada Gabella, quien aseguró que el gobierno prestó atención a la cuestión de las comisiones, pero quedó en dar más precisiones del resto del plan económico para salir de la crisis.

El panorama muestra entonces que de los 27 legisladores provinciales, sólo estaría asegurado hasta el momento el voto de los 7 diputados del arcionismo, y hay aún 20 que no fijaron postura, aunque en off varios diputados del interbloque dijeron que hay voluntad política de acompañar. En el bloque peronista, es clave el asesoramiento del ex ministro de Hacienda de la gestión Buzzi, Ricardo Bestene, quien lleva una voz de peso a la hora de evaluar los pro y contras del refinanciamiento, y no habría que descartar que a último momento pretenda incluir algunas modificaciones al proyecto original.