RAWSON (ADNSUR) -  El gobernador de Chubut, Mariano Arcioni encabezó este martes en Rawson, la entrega de  ambulancias para Lago Puelo, Río Mayo, Gaiman y Puerto Pirámides. En ese marco,  aprovechó para hablar de la situación económica y financiera que atraviesa la provincia. “Hoy necesitamos el compromiso de todos, la deuda que tenemos no es algo que haya caído del cielo de un día para el otro, es algo que hace mucho tiempo se viene gestando y tenemos la responsabilidad de cumplir”, dijo.

Además, le pidió un esfuerzo a los legisladores: “Todos los proyectos que presentamos son para que aporten y si tienen para hacer algo mejor que lo hagan, hoy necesitamos de todos los chubutenses más allá de diferencias políticas”, manifestó. Y aseguró que “escuchamos propuesta de los legisladores y la oposición, si acá todos queremos sacar la provincia adelante, hay algo que es cierto que nada es mágico, y no se consigue nada sin trabajo, honestidad y sinceridad”, indicó.

Arcioni pidió dejar cuestiones políticas de lado “porque hoy la política algunos la interpretan como hacer una alianza electoral para poder tener cargos políticos y no para construir para el pueblo. A esos miserables yo gobernador, les digo que no los quiero como una alianza política. Vienen acá a querer usufructuar del estado y sacar provecho de los cargos políticos, esa gente yo no las quiero para mi provincia”, señaló.

Tal como lo adelantó ADNSUR el domingo pasado en su columna titulada "Se fractura la alianza dentro del oficialismo y ya se habla de dividir el bloque de la mayoría en la Legislatura", a esta altura de los acontecimientos, ya nadie duda que la alianza de Chubut al Frente que triunfó en los comicios de junio pasado, fue sólo un acuerdo que sirvió para ganar elecciones, pero que de ninguna manera estaba pensado para gobernar la provincia. El dato no es del todo sorpresivo, porque la disputa por el poder hacía prever que en algún momento esto podía ocurrir entre socios con tantas aspiraciones políticas. Pero lo que quizás llama la atención, es que las cartas se hayan jugado tan pronto, cuando la nueva gestión recién está comenzando. La Cámara de Diputados asumió hace apenas 45 días, y tiene una sola sesión en su haber el último 27 de diciembre, mientras que el resto del tiempo fue de receso dentro de un verano muy agitado.

Sin embargo, la crisis económica que vive la provincia aceleró la toma de definiciones, que dejaron en evidencia “de qué lado está” cada uno de los diputados del bloque oficialista. Y llegado el momento de tomar una postura sobre temas polémicos, lo que saltó a la vista es la falta de una visión común entre el gobernador Mariano Arcioni y sus dos principales socios, Ricardo Sastre y Adrián Maderna, cuyos diputados de ninguna manera están dispuestos a votar medidas “impopulares”.

"Pagamos para no entrar en default"

El gobernador además afirmó que "acá no hay ajuste, todos los trabajadores del estado están trabajando”, y agradeció al equipo de trabajo que lo acompaña: “Entendemos del esfuerzo que hacemos, nada es mágico. No tenemos fábrica para hacer dinero”, señaló.

Por último,  confirmó que este lunes se pagaron 30 millones de dólares “para que la provincia no entre en default, y podamos renegociar vencimiento de deudas”, dijo.