COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - En el marco de su agenda de actividades, Ana Clara Romero, precandidata a intendente de Juntos por el Cambio acompañó a Miguel Angel Pichetto, precandidato a Vicepresidente y a Rogelio Frigerio, Ministro del Interior de la Nación en la visita que realizaron a la provincia de Chubut.

Dentro de la jornada del lunes 29 de julio, las autoridades nacionales se reunieron con representantes de diversos sectores productivos, industriales y comerciales, además de compartir encuentros con referentes locales. 

En ese marco, Ana Clara Romero fue invitada a compartir unas palabras junto a otros precandidatos del espacio, en el que hizo referencia a la situación de Comodoro Rivadavia a partir de su encuentro con los vecinos:

"No quiero dejar de contarles por qué estoy acá. Dentro de mi agenda de visitas, el jueves pasado recorrí el barrio 30 de Octubre en Comodoro Rivadavia, invitada por vecinos cansados de tocar mil puertas. En ese barrio está emplazado un plan de viviendas, conocida como “Las 1008”, y ahí ves en vivo y en directo cuáles son las  consecuencias de un estado municipal ausente, de invisibilizar la pobreza, la delincuencia, la desidia, el abandono. Cuando caminas entre las pérdidas cloacales y las aguas servidas, por entre esos edificios derruidos, con los postigos todos cerrados a plena luz del día porque tienen miedo, con muros construidos por los vecinos para  protegerse de los tiros. Y Laura me cuenta que su hijo de 10 años el fin de semana se salvó de que le peguen un tiro para sacarle el celular porque por un descuido la puerta de hierro y enrejada de su edificio estaba abierta y pudo guarecerse mientras lo perseguía un pibe drogado con un chumbo. Cuando las mujeres que me invitaron, entre desesperadas y pudorosas, a tomar unos mates a su casa, me explicaban que ellas eran mujeres y familias de trabajo, que querían salir adelante, pero que todo se había ido viniendo abajo y quedaron tantos atrapados en esa ruina. No solo ruina de infraestructura, de servicios, sino porque les rompieron los sueños, les rompieron el barrio, les rompieron los recuerdos de cuando se mudaron ahí con sus hijos chicos en  1983 y creyeron que tocaban el cielo con las manos. Esa es la realidad que indigna en Comodoro, esa es la foto que nadie se saca.

¿Y saben qué? De ahí sale nuestra fuerza, de la convicción que tenemos que podemos vivir mejor, y que las cosas se pueden y se tienen que hacer de otra manera. Que Laura, Mónica y Rosa, y sus hijos y sus nietos tienen derecho a otro destino. Porque quiero que todos nuestros hijos tengan en mi ciudad otro destino.

Nosotros vinimos a eso, estamos todos trabajando para eso, porque nos cansamos de que nos mientan, que nos roben, que nos vendan soluciones mágicas que tuvieron la chance cierta de aplicar y jamás lo hicieron. Y nos siguen diciendo cómo van a hacer las cosas y que Disney está a la vuelta de la esquina.

Por eso estamos acá, por eso estoy acá, porque voy a dar esa pelea, porque no voy a dejar que me tuerzan el brazo y vuelvan a estafarnos y a robarnos el futuro. Estoy dispuesta a no bajar los brazos, a hacer posible lo que parecía imposible, a construir todos los días el futuro al que tenemos derecho. Hay cuerpo, equipo y corazón de sobra para lograrlo", dijo.