SANTA FE - A solo 10 meses de haber asumido el cargo, la diputada provincial Amalia Granata, que preside el bloque "Somos Vida", perdió el acompañamiento político de los cinco integrantes de su sector y ahora tendrá un bloque unipersonal, muy lejos de las aspiraciones que había expresado en su momento. La única que la seguía acompañando, pero que se despegó del sector cansada de las actitudes de la mediática, es Betina Fiorito.

"Decidimos conformar un nuevo bloque legislativo bajo el nombre 'Somos Vida Santa Fe'. La decisión, de estrictas razones políticas, cuenta con el apoyo de dirigentes políticos, militantes, referentes sociales", anunció el nuevo espacio de Fiorito.

El "coqueteo" político con "Cambiemos" y sectores que desde su propio sector definieron como "los libertarios", terminaron desencadenando la ruptura del bloque. Aseguran que algunos muy cercanos a Granata conversaron con dirigentes que elaboran sus nuevos espacios en la política nacional, como Ricardo López Murphy y José Luis Espert.

Granata había ingresado a la política por la puerta grande. En 2019, en su primera elección, y en contra de la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) cosechó 300 mil votos lo que la llevó a colocar seis diputados en la Legislatura de Santa Fe. De esta forma, la alianza que había obtenido seis escaños en las elecciones legislativas del 2019 quedó partida en tres pedazos: los católicos y evangélicos de "Somos vida y familia" (cuatro diputados), Florito de "Somos Vida Santa Fe" y Granata de "Somos Vida".

La separación, aseguran quienes siguen de cerca la interna del sector, obedece a diversas razones, muchas emparentadas con manejos personalistas, que hicieron que en menos de un año su caudal quedara reducido a un monobloque. Varios dirigentes políticos que acompañaron la campaña de Granata en la provincia, admitieron que la relación entre ella y sus compañeros de bancada se fue desgastando políticamente por las diferencias profundas en la forma de conducción que el secretario de bloque, Álvaro Zicarelli, imponía y que monopolizaba las decisiones de Granata.

Como se sabe, Zicarelli trabajó para Gabriela Michetti en el Senado de la Nación pero la entonces vicepresidenta lo despidió de la Cámara por haber aparecido en las redes sociales y medios insultando a Cristina Kirchner. Luego, pasó a trabajar para Granata en su candidatura santafesina.

Pero cercanos a la mediática explicaron que "Amalia no estaba cómoda" con la forma de hacer política que tenía el grupo que la acompañaba. Por eso, en las últimas horas salieron a retrucar dichos de Fiorito, señalando que "la decisión de esa diputada responde a la lógica de la política local de la ciudad de Santa Fe". El partido Unite, por su parte, ratificó que reconoce a Granata como la "legítima representante partidaria".

El advenimiento de Granata y su sector a la Legislatura santafecina, fue motivo de varias lecturas políticas en la última parte de 2019. Es que el "bloque celeste", como se lo denominó ingresó a la Legislatura provincial como tercer fuerza. Con los seis diputados que consagró, desplazó a Cambiemos y estuvo a pocos votos de ganarle al peronismo. Todo sucedió en menos de un año de haberse lanzado Granata a la arena política de Santa Fe donde hasta hace poco se pensaba que podría ser el eje de poder más que importante de la oposición al kirchnerismo encabezado por el gobernador Omar Perotti.

Pero desde el mismo momento que juraron como legisladores, el entorno de Granata fue complejo. Algunos recuerdan aún hoy que en una de las primeras reuniones, tras asumir, sus compañeros le objetaron la titularidad del bloque por las denuncias en su contra en el caso Del Boca (cuando defendió al exmarido de la actriz Andrea, el empresario Ricardo Biasotti), mientras que otros, como Nicolás Mayoraz, diputado electo por Unite, sorprendió al ambiente político al señalar que "quizá la decisión de Granata es un paso previo para ir a Cambiemos".

Los desplazados del sector, por orden de Granata, fueron el pastor evangélico Walter Ghione, de Rosario; su par confesional Juan Argañaraz, de Rafaela; el abogado católico rosarino Nicolás Mayoraz y la médica santafesina Natalia Armas, quienes debieron formar un bloque propio. De esa forma, Granata se quedó sola con la diputada santafesina, fonoaudióloga de profesión, Florito, en el bloque "Somos Vida". Duró hasta esta semana, cuando esta última anunció que daba un paso al costado.

Fuente: La Nación