CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - El presidente de la Nación, Alberto Fernández, extendió la cuarentena obligatoria hasta que termine la Semana Santa. Fue esta noche, tras una videoconferencia que realizó con gobernadores donde se analizó el avance de la pandemia.

El presidente aseguró que "la realidad es que los resultados iniciales son interesantes, son buenos y nos alientan a seguir en este camino".

En ese sentido, recordó que "cuando nosotros dispusimos el comienzo de la cuerentena obligatoria ya habíamos dispuesto la suspensión de las clases y el asueto administrativo", y aseguró estar "muy contento por como nos quedamos en la casa. La realidad es que el 90% de los argentinos han cumplido, se han protegido y nos han protegido a nosotros, a sus adultos mayores".

El Presidente confirmó además “que las fuerzas armadas encontraron a 23.111 infractores a quienes se les abrió una causa penal”.

Y sostuvo que “los argentinos no podemos poner en riesgo la salud, debemos cumplir con la ley, es eso lo que estamos haciendo. No estamos siendo arbitrarios, es una pandemia que es espeluznante ver a la velocidad que crece. Como le dijimos el primer día buscamos que nos de tiempo a prepararnos y sumar insumos, y esperar si podemos conseguir el medicamento, la vacuna que nos ayude a resolver la vacuna contra el coronavirus”.

Fernández dijo que aspira a que con esto "la sociedad deje de ser tan miserable y egoísta", e indicó que durante estos días se ha comunicado con especialistas de la comunidad científica, y confirmó que también se reunió con curas”.

En sus declaraciones el Presidente, recordó también las medidas preventivas que se tomaron para sostener la situación económica del país y aseguró que “es un enorme esfuerzo del Estado nacional”.

“Hemos hecho todo lo necesario para que podamos sobrellevar este momento económico. Por eso como hicimos un esfuerzo grande, así como voy a ser muy duro con quien especula con los precios, voy a ser duro con los que despiden gente, porque si algo tiene que enseñarnos la pandemia es la regla de la solidaridad: aquí nadie se salva solo”, sentenció.