CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - El presidente de la Nación, Alberto Fernández se mostró sorprendido este viernes por las críticas hacia su persona a poco más de un año del comienzo de su gestión, y durante el cierre del primer encuentro del Consejo Económico y Social aseguró que para muchos, "un día soy un títere y otros un soberbio”.

“Muchos se preguntan si dejé de ser un hombre de diálogo o si soy un hombre de diálogo. A mí me pasan cosas rarísimas. Un día soy un títere, un día soy un tipo soberbio. No sé cómo pasan todas estas cosas”, reflexionó el mandatario en relación a los cuestionamientos hacia su persona, y sumó: “La democracia es sinfónica, cada uno toca un instrumento distinto y cada uno hace sonar su instrumento. El secreto del director de orquesta, del Presidente, es que cada uno toque en la nota adecuada y en el momento que corresponda. Esa es mi tarea”

Además, aseguró que le tocó "caminar un camino empedrado", pero que ve "el sol y el horizonte". "Cada nota mía es mi palabra. Yo estoy aquí solo para que os unamos. Unirnos no quiere decir que pensemos igual, sino que tomemos dimensión del otro y que seamos capaces de construir el país que merecemos”, expresó tras el encuentro del Consejo presidido por Gustavo Beliz, el cual buscará abordar distintos temas y encontrar soluciones para las principales problemáticas que vive el país.

En ese sentido, celebró la existencia de un encuentro para “dedicar un día a ponerse de acuerdo”, pero se lamentó porque, según manifestó, "debería ser lo cotidiano en la Argentina parece algo excepcional". Y agregó: “Me alegro que podamos estar todos juntos tratando de revisar este presente y viendo hacia dónde queremos llevar a la Argentina”, dijo el jefe de Estado tras saludar amistosamente a Carlos Achetoni, presidente de la Federación Agraria Argentina y uno de los cuatro integrantes de la Mesa de Enlace, un sector con el que el gobierno se ha enfrentado más de una vez desde diciembre de 2019.

“Que todos nos podamos sentar a proponer me hace feliz. En una Argentina que con mucha facilidad le encanta prenderse en discusiones estériles, ociosas, que no conducen a mucho. Y nos damos cuenta cuando vemos esto donde está lo verdaderamente importante”, cerró el presidente.