TIERRA DEL FUEGO (ADNSUR) -  El ministro de Gobierno de Tierra del Fuego, José Luis Álvarez, ratificó este martes que la provincia mantendrá el pago los salarios de los empleados estatales “en tiempo y forma” y se distanció de otros distritos patagónicos como Chubut y Santa Cruz que “por dar aumentos no pueden cumplir con el pago de sueldos”.

El funcionario fueguino realizó la comparación con otras provincias al rechazar el pedido de recomposición salarial realizado por sindicatos estatales la semana pasada.

“Tenemos la imposibilidad de contar con nuevos recursos, y si damos un aumento corremos el riesgo de no poder pagarlo. En este momento no hay chance de pensar enuna ampliación de la masa salarial, porque eso nos podría llevar a pagar en forma desdoblada tanto los salarios como el aguinaldo”, advirtió el ministro en declaraciones a radio Nacional.

El ministro de Gobierno de Tierra del Fuego, José Luis Álvarez.

En esa línea, Álvarez aseveró que “no queremos ser Santa Cruz”, que “dio un incremento del 22% a principios de año, y ahora lleva dos meses de atraso”. También se refirió a la situación de Chubut: “le pasa lo mismo. Está fraccionando el pagado de sueldos públicos porque no tiene recursos”, señaló.

"No queremos llegar a ser Santa Cruz ni Chubut", acotó en las últimas horas en diálogo con otras emisoras y remarcó que "Santa Cruz dio un incremento del 22% el primer año, el año pasado un 12% y ahora llevan dos meses de atraso en el pago de los salarios. Lo mismo Chubut que está fraccionando los salarios”.

Con estos ejemplos, el ministro exhortó a los gremios a que “entiendan” que la gestión de la gobernadora Rosana Bertone busca “generar un marco de previsibilidad financiera”.

El funcionario precisó que desde el Estado realizaban una serie de reducciones en los gastos de funcionamiento, como por ejemplo el pago de guardias a empleados estatales, que disminuyó a un 50% “en el caso de guardias operativas” y en su totalidad “en el caso de guardias administrativas”.

El jefe de la Cartera de Gobierno provincial admitió, de todos modos, que existe una evaluación acerca de la franja de trabajadores que menos ganan en la administración pública fueguina, y que en caso de tomar la determinación de un aumento, “se le dará prioridad a este sector”.

Álvarez recordó que la provincia cuenta con unos 15 mil empleados públicos y que cerca del 90% del total de los ingresos provinciales, descontadas las transferencias a los municipios y a la educación privada, se invierte en el pago de salarios.