BUENOS AIRES (ADNSUR) - El empresario Carlos Wagner, otrora mandamás de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) y de la constructora Esuco, explicó cómo funcionaba la distribución de obras públicas entre las empresas del sector y los retornos a los funcionarios kirchneristas, en el marco de la investigación de los cuadernos de las coimas.

"Wagner hizo un aporte importantísimo a la causa, el más importante de todos", señaló una fuente con acceso a la investigación, informó La Nación.

Así, el empresario se diferenció del resto de los constructores imputados, que habían afirmado coincidentemente que hacían aportes a la campaña electoral. Wagner mencionó a Roberto Baratta y a José López como brazos ejecutores de esa recaudación de dinero negro y dijo que respondían a Julio De Vido .

El empresario había llegado a un acuerdo el fiscal Carlos Stornelli para convertirse en imputado colaborador, y en horas de la tarde del viernes se definió que fue excarcelado.

Así, el empresario "favorito" de los Kirchner, de 76 años, es una pieza clave en el rompecabezas de los cuadernos de las coima, porque conocía de cerca la distribución de la obra pública.