Una resolución judicial obliga a un hombre de Puerto Madryn a pagarle el psicólogo a su ex, hacer una donación a una ONG y cumplir pautas de conducta, entre ellas, la realización de un taller de género.

El fallo se dio por una “desobediencia judicial” en una causa de violencia de género que tramita en el Juzgado de Familia.

Desde el organismo se había dispuesto una prohibición de acercamiento, que el imputado incumplió al acercarse al domicilio de la víctima.

Se inició un proceso penal por este delito y ayer se dictó una suspensión de juicio a prueba. La causa la llevaron adelante los fiscales Daniel Báez y Raúl Barroso, y la víctima, que estuvo presente en la audiencia realizada de manera virtual, se mostró conforme con el resultado.

Se dispuso además que deberá cumplir reglas de conducta que consisten en constituir domicilio e informar cualquier cambio al tribunal en un plazo de 24 horas; también deberá abstenerse de ejercer actos de violencia física o psíquica en contra de la denunciante por cualquier medio; y abstenerse de usar estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas.

Por otra parte la jueza dispuso que deberá pagar los gastos de terapia psicológica que realizó la mujer, que fueron por 47.100 pesos, donar cinco mil pesos a la ONG madrynense “Las Magdalenas”, donde deberá hacer un taller de género para “reflexionar sobre la estructura sociocultural y la histórica subordinación de las mujeres a los hombres”, según indicó la jueza Marcela Pérez Bogado en la audiencia.

La suspensión de juicio a prueba es por un año y seis meses. Si incumple alguna de las pautas de conducta, puede llegar a ir preso.