COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) -  En la sala de audiencias de la Oficina Judicial del barrio Roca se desarrolló este viernes la audiencia de alegatos finales en el juicio por abuso sexual que tiene como imputado a Jonathan Barria. El fiscal consideró que ha quedado probado a lo largo del debate tanto la materialidad como la autoría del hecho en cabeza del imputado, solicitando se lo declare “autor” penalmente responsable del delito de “abuso sexual con acceso carnal, dos hechos, en concurso real”. Por su parte la defensa no se opuso a la declaración de responsabilidad pero cuestionó la calificación legal. 

Finalmente el tribunal pasó a deliberar hasta el próximo martes 21 de julio, cuando dará a conocer su veredicto de responsabilidad penal.

En un primer momento el imputado accedió voluntariamente a declarar y describió que el día del hecho había estado consumiendo alcohol y cocaína, desde temprano, admitiendo que se detiene a conversar con la víctima en una parada de colectivos y que luego participó de la agresión sexual contra la misma, pidiendo disculpas por ello a la víctima y su familia.

El fiscal en su alegato en función de la prueba producida en el debate solicitó al tribunal que declare la responsabilidad penal del imputado traido a proceso argumentando que se trata de un claro hecho de violencia de género por la agresión sexual en contra de la voluntad de la víctima. Enfatizó en la violencia moral y psicológica a la que fue sometida la víctima, la cosificación de la persona a la que fue expuesta por parte del imputado. También el fiscal destacó “la persistencia e invariabilidad del relato de la víctima sobre el modo en que ocurrieron los hechos”. Recordó que otro hecho irrefutable es el peritaje genético que ha sido incorporado por lectura. Por tanto, se encuentra acreditada tanto la materialidad como la autoría del ilícito en cabeza del imputado, solicitando se lo declare al imputado Barria “autor” penalmente responsable del delito de “abuso sexual con acceso carnal, dos hechos, en concurso real”. Por último el fiscal Cárcamo solicitó se mantenga la prisión preventiva que pesa sobre el imputado hasta la finalización del debate.

La defensora en sus conclusiones finales, en tanto que su pupilo reconoció que forzó a la víctima, evaluando toda la prueba rendida en el debate, la situación traumática por la que pasó la víctima, cuestionó el secuestro de una prenda negra y pidio que no se tenga en cuenta a los fines de la valoración. Si bien reconoció que la autoría y materialidad está acreditada, cuestionó la forma en la que el fiscal califica el delito, ya que considera que “no en concurso real, es concurso ideal, ya que es un mismo delito y una única conducta”. Entendiendo que hay un reconocimiento sincero de su pupilo, solicitó se declare su responsabilidad en el hecho, pero que se califiquen en concurso ideal y no real.

El tribunal pasó a deliberar hasta el día martes 21 de julio, a las 12.00 hs., fecha en la que dará a conocer su veredicto de responsabilidad penal.

El tribunal de debate fue presidido por Daniela Arcuri, e integrado por Raquel Tasssello y Martín Cosmaro; el Ministerio Público Fiscal fue representado por Martín Cárcamo, fiscal general y Cristian Ovalle, funcionario de fiscalía; en tanto que la defensa del imputado fue ejercida por Cristina Sadino, defensora pública. La víctima fue acompañada y asistida por profesionales del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD) de fiscalía.

El ilícito ventilado en el debate:

El hecho contra la integridad sexual acontece el pasado 30 de enero de 2019, cuando la víctima se encontraba en una parada de colectivos en la calles Huergo y Los Pensamientos, del barrio San Martín. Al advertir la presencia de varias personas de sexo masculino la víctima camina hacia la Av. Rivadavia. Antes de llegar a la estación de servicio, el imputado Jonathan Barria se acerca a la víctima y mediante la utilización de un arma blanca la obliga a la víctima a que lo acompañe, diciéndole “vení, dale hagamos como si fuéramos novios”. Manteniendo el arma blanca contra su cuello y obligándola a caminar hasta un descampado donde la amenaza y luego la somete sexualmente.