Los vecinos del barrio Padre Corti, ubicado en la zona norte de Comodoro Rivadavia, vivieron una tensa situación la noche del martes, cuando jóvenes integrantes de una familia conocida y conflictiva, que cuentan con varias denuncias por problemas de convivencia con sus vecinos, robaron en un kiosco.

Según pudo saber  ADNSUR,  la policía intervino alrededor de las 21:30 horas, tras un aviso por el robo en un almacén de la calle Cerro Hermitte. La dueña, una mujer de 36 años, relató que cerca de las 20:30 recibió un llamado de la empleada diciéndole “Yani vinieron otra vez los trapitos y se robaron todo”, en referencia a la conocida familia. 

Y detalló que cuando el negocio estaba lleno de clientes, estas personas - una mujer y dos hombres - entraron y se llevaron sin pagar varios productos. 

Los vecinos atacaron la casa de la conflictiva familia denunciada en reiteradas oportunidades.

Ante la  bronca e indignación por lo sucedido, hubo un grupo de vecinos que se acercaron hasta la casa donde viven estos jóvenes y arrojaron piedras. El momento fue registrado por un vecino con su celular.  No hubo que lamentar heridos.  

La dueña del negocio indicó que se acercó al domicilio para intentar dialogar, pero los propietarios le arrojaron una piedra que dañó el vidrio del acompañante del vehículo donde se movilizaba.

UN CALVARIO

El pasado 27 de junio, Leonardo .R, vecino de Ciudadela, se encadenó a una silla en la subcomisaria del barrio para pedir una respuesta concreta por una familia conflictiva que no lo deja vivir en paz.  Es que pese a las reiteradas denuncias - siete  contravencionales y dos penales -  lo seguían amenazando, hostigando y poniendo música fuerte a horas insólitas.

¡Buenas Noches Comodoro!

“Me los cruzo cuando voy a mi trabajo a la madrugada, en el colectivo aguanto sus insultos y amenazas, nadie está actuando, ni la Justicia ni el IPV, yo hice todas las instancias administrativas que corresponden pero llegó un límite”, lamentó.

Ya semanas antes ADNSUR había  publicado la noche de terror que vivieron vecinos de esta conflictiva familia. Un vecino se acercó a pedirles que bajen el volumen de la música y fue atacado con piedras, palos y cuchillos.

Según contaron los propios vecinos, no era la primera vez que sucedía y apuntaron contra un grupo que vive en una de las casas:  "hace dos semanas está consumiendo alcohol y drogas y nadie hace nada", dijeron.

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