Marcela Hernández y Eduardo Champagna vivían junto a su hija de 16 años y llevaban una vida normal en Comodoro Rivadavia. La adolescente estudiaba y practicaba distintas actividades. Hasta que un día todo cambió.   Ahora hace ya varios años  que no ven a su hija y denuncian que fue captada por tres personas que trabajan en "red" como una secta y que los estafaron con dinero y propiedades. 

Todo comenzó, según el relato de Marcela a Diario Jornada, en 2015. "Una mujer dominicana se instala en Comodoro Rivadavia donde vivimos. Logramos una conexión para hacernos masajes. Vamos mi hija Marina y yo, tenía 16 años en ese momento. Nos dice que nuestra hija tenía dones de sanación y curación y que había que prepararla", recordó. 

Al principio, la situación no les llamó la atención porque "creímos maravilloso que tenga ese poder de sanar otras personas a través de la imposición de manos".  

De a poco, esta mujer dominicana, se ganó la confianza de la familia y según Marcela, obtuvo información de los bienes de la familia. “Mi hija estaba entusiasmada con eso que le habían dicho sobre sus manos sanadoras. A nosotros nos convencieron, nos sacaron plata. Nos fuimos a vivir a Puerto Madryn y nos cooptaron (subordinaron)”. recordó.

“¿El comportamiento sectario que es? Cortar los vínculos nos rompieron los teléfonos, tuvimos económicamente muy mal. Andábamos hambreados. Son características sectarias para manejar a una persona. Caímos en esa red. Nuestra hija fue captada siendo menor”, manifestaron.

Marcela señaló que además de la mujer dominicana en esta red está el hijo de ella y una psicóloga de Puerto Madryn. “Ellos siempre encuentran un motivo para pedir dinero. Desde dolencia física de la que ofrecen solución y un tratamiento con secuencia de días y horarios. Eran muy costosos. Fuimos siempre trabajadores públicos y no nos sobraba el dinero. Ellos vulneran tu voluntad. No es algo abrupto. Lo hacen con el tiempo”, revelaron. 

La pareja realizó una denuncia que ya se investiga por "estafa doblemente agravada en concurso real con extorsión" porque   le generaron: desde pérdida de inmuebles hasta firma de “pagaré” en dólares. . Pero lo más importante para ellos es recuperar a su hija que ahora ya tiene 22 años.

“Nuestra hija vive como víctima, fue cooptada por estas tres personas. Los victimarios se aprovecharon de su edad y vulnerabilidad para manipularla psicológicamente. Su comportamiento es sectario y con manejos con características psicopáticas”, afirmaron.

En este contexto, pidieron a aquellas personas que hayan pasado lo mismo, que se contacten con la familia al mail: hernandezmarcela186@gmail.com “para sumar información a esta causa”.

"Nosotros y toda la familia te está esperando desde hace mucho tiempo y nos entristece no saber nada de vos. Basta de dejarte engañar", le pidieron a su hija quien sigue viviendo con esta red en Puerto Madryn.  "Esta gente se esconde en un geriátrico en el barrio Quintas del Mirador”, señalaron los padres. 

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