SAN JUAN -  El pasado 6 de diciembre del 2017, los padres del menor agredido recibieron un llamado urgente por parte de la cuidadora diciendo que el más pequeño de los niños no dejaba de llorar por unos intensos dolores. La madre, que es enfermera, rápidamente lo llevó a un centro de salud y luego pudieron comprobar que el bebé, de tan sólo 9 meses, tenía tres fracturas en el cráneo, hematomas, lesiones en la retina y otros problemas que devinieron en una internación en terapia intensiva.

"Casi se muere y fue de milagro que pudo superar esas primeras 24 horas que fueron claves", recordó Paola Correa, la mamá. Hoy, sigue pidiendo justicia, ya que a cuatro años de lo sucedido, el menor tiene graves secuelas y la causa judicial corre el riesgo de prescribir, según informaron desde el entorno de la víctima.

El abogado querellante, Franco Montes, "desde que apelamos el procesamiento dictado por el entonces juez del Primer Juzgado de Instrucción Benito Ortiz (hoy retirado) en mayo del 2019, la Cámara de Apelaciones no se ha expresado al respecto", cita Tiempo de San Juan. Y agregó que "llevamos casi dos años esperando alguna novedad, porque al paso que va la causa corre un serio peligro que se prescriba. Estamos a dos o tres meses que eso pase por la morosidad de la segunda instancia".

Por otro lado, la familia del menor informó que el pequeño no volvió a ser el mismo: "mi hijo actualmente no camina porque se le produjo un ACV, tampoco puede ver porque tuvo serias lesiones en el nervio óptico y recibe un tratamiento de kinesiología todos los días", contó angustiada. Y agregó que "ella en cambio (la niñera) nunca fue detenida y hoy camina con total libertad por la calle y a veces nos la encontramos como si no pasara nada".

En su momento la niñera en cuestión, identificada como Noelia Velázquez, argumentó que las serias lesiones en el cráneo, en la retina y otras partes del cuerpo del menor se habrían producido por una caída del changuito. "Eso fue totalmente desmentido por los médicos que lo atendieron porque era imposible que mi hijo tuviera esos problemas de salud tan preocupantes por una simple caída del carrito", finalizó la madre del menor.

En aquellos años el juez Ortiz procesó a la mujer acusada por lesiones graves culposas e interpretó que las mismas fueron cometidas en un descuido y no con intencionalidad. Algo opuesto a lo que planteó la querella que ahora espera respuestas. 

Con información de Tiempo de San Juan