CALETA OLIVIA (ADNSUR) - Una joven madre de un niño con discapacidad que vive con su madre en el barrio 17 de Octubre ocupó un predio con una casa de chapas que estaba desocupado. El lugar había sido quemado por vecinos que acusaban a su anterior ocupante por una presunta violación.

“Este terreno estaba abandonado. Es una casita de cuatro paredes, hecho de chapas y maderas. Desde el viernes al mediodía me encuentro acá”, explicó Dalma Gutiérrez en diálogo con Vanguardia del Sur.

El lugar de por sí tiene una historia de violencia. Hace poco más de una semana, un grupo de vecinos lo habían quemado porque lo ocupaba un hombre acusado por otras personas de haber cometido una presunta violación.

El hombre se fue y a los pocos días llegó esta mujer a ocupar el lugar, asegurando que no lo conoce.

El fin de semana arribó al lugar otro hombre con una grúa y quiso derribar la casa, con ella y su hijo adentro, según denunció.

Contó que el hombre, a quien identificó como Ramón Vicencio, trabajador del Puerto, llegó con máquinas y una grúa con la intención de quitar esa casilla. “Estaba por enganchar la casa, hasta que cayó la Policía de la Tercera, y le ordenó que parase. Los policías también me dijeron que si ese hombre era el dueño que yo me retirase”, relató la mujer.

Lo cierto es que, de acuerdo con su relato, la Policía se cercioró de que el mencionado hombre no era el dueño. “Tenía papeles falsos; no era ni siquiera la calle que figuraba en esos papeles”, dijo Gutiérrez.

“Tengo un hijo con retraso madurativo motriz. Necesito una casa. Por eso vine a este lugar que desde hace mucho está abandonado. Es apenas una casa de chapa y hace mucho frío”, expresó la mujer, quien también pidió ayuda a la Municipalidad para que le arreglen el lugar.