ESTADOS UNIDOS (ADNSUR) - Una mujer estadounidense asesinó a su hijo de seis años de una sobredosis de pastillas, y será enjuiciada el próximo lunes.

Ashley Marks, de 25 años y oriunda de Texas, fue acusada de matar al menor con el objetivo de cobrar su seguro de vida, y podría ser condenada a la pena de muerte.

En base a lo informado por la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Harris, Marks le habría suministrado un cóctel de drogas y medicinas al pequeño, y en la autopsia realizada a su hijo se detectaron altos niveles de metanfetamina, cocaína y antihistamínicos en su cuerpo.

La historia comenzó en abril de 2020, cuando Jason, como se identificó al niño, comenzó a vivir junto a su hermana en la casa de su abuelo por los riesgos que conllevaba la pandemia de coronavirus.

Al poco tiempo de la mudanza ambos niños contrajeron tuberculosis, y su madre los visitaba diariamente para llevarles medicamentos. Mientas que Jason tomaba todas y cada una de las pastillas que les daba la mujer, su hermana no lo hacía.

Semanas después, Jason empezó a tener vómitos cada vez más intensos y a experimentar alucinaciones, al punto tal que creía que tenía insectos en su ropa. Posteriormente, y tras un empeoramiento en su estado de salud, el pequeño falleció en lo que fue caratulado como homicidio culposo.

Durante las investigaciones se supo que Marks había sacado dos pólizas de seguro por 100 mil dólares por la vida de su hijo previo a su muerte, y la única beneficiaria era ella. Y no solo eso: también se conoció que la mujer es, a su vez, una agente de seguros que se especializa en riesgos de vida.