BOLIVIA (ADNSUR) – Internaron a una nena de seis años luego que su mamá le atara las manos con paja y la prendiera fuego, como castigo por haber robado golosinas de una tienda con su hermanita de 4. Ocurrió al sur de la ciudad de Cochabamba, Bolivia. La mujer y su pareja fueron detenidos, y acusados de lesiones graves.

La dueña del comercio aseguró que la nena se había robado golosinas, tras revisar las cámaras de seguridad y al día siguiente llamó a la madre para contarle lo ocurrido. Pero la mujer “puso en riesgo la integridad de sus pequeñas”, informó este lunes el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) de Cochabamba, Rubén Darío Lobatón.

La nena sufrió quemaduras de segundo grado en los antebrazos y las manos y se encuentra estable. Deberá pasar por tres o cuatro cirugías y seguir terapias para recuperar la movilidad de ambas extremidades superiores, indicó el diario La Opinión. Y los médicos advirtieron que su recuperación podría demorar varios meses e incluso un año porque las quemaduras están en los pliegues de los codos y podría dejar secuelas funcionales y estéticas.

Su madre dijo que está arrepentida y que “solo quería asustarla” para que no volvieran a tomar cosas ajenas. “Voy a recuperar a mis hijas. Nunca pensé llegar a ese extremo porque solo quería asustarlas, nada más. Mi compromiso es estar con mis cinco hijos y trabajar para ellos”, afirmó.

La justicia tipificó primero el caso como tentativa de infanticidio aunque la Fiscalía aclaró que están investigando el caso por el delito de lesiones graves. Un juez decretó que la mujer esperará el juicio en libertad porque está embarazada de seis meses. Mientras que el padrastro, de 32 años, está siendo procesado como cómplice porque habría presenciado los hechos y no hizo nada para proteger a las nenas.