La explosión de un artefacto de fabricación casera provocaron secuelas gravísimas en Azul. La detonación tomó por sorpresa a esta adolescente de 15 años cuando caminaba por los pasillos de su escuela en Mar del Plata y estuvo originada en una broma de alumnos -aún no identificados- para cumplir con un desafío abierto en la red social TikTok.

A las consecuencias de lo que fue mucho más allá de una travesura para convertirse en un delito, se sumó el gran malestar de los padres de la víctima, dado que tuvieron que llevar por sus propios medios a su hija hasta una clínica porque las autoridades del establecimiento ni siquiera llamaron al servicio de emergencias médicas para que la atiendan.

La justicia tomó intervención en el caso y acaba de considerar que se trató de un hecho doloso, por lo que actuaciones que se iniciaron en la fiscalía de Delitos Culposos derivó a Unidad Funcional de Instrucción que estaba de turno al momento del hecho.

Del Instagram de azull.zabaletaa

“Se ha dispuesto un cambio de carátula en la investigación penal preparatoria para considerar que en el caso se cometieron delitos de lesiones graves, estrago doloso y omisión de auxilio”, indicó a La Nación Matías Zabaleta, padre de Azul, la menor lesionada.

La explosión, ocurrida en el Colegio Don Bosco, sucedió durante uno de los recreos y dentro de un cesto de basura en uno de los corredores principales del establecimiento, donde cursan estudios alumnos de nivel secundario. Bien cerca pasaba Azul, que quedó conmocionada y debió ser atendida por personal docente y directivo del establecimiento.

“Llamamos a la ambulancia, tardó más de lo que queríamos y el papá asumió la responsabilidad de llevarla él mismo hasta la clínica más cercana”, explicó Mario Caseta, director del Colegio Don Bosco, sobre lo vivido en momentos inmediatos tras el incidente.

El directivo confirmó que hasta el momento no han podido identificar al o los autores de la explosión, que se habría provocado a partir de la combinación de líquidos inflamables en una botella de gaseosa. “Pusimos en marcha el protocolo para casos de conflicto, hablamos con el alumnado pero no hemos tenido precisiones sobre la autoría”, afirmó.

La detonación aturdió a Azul, situación que se presumió con una consecuencia directa pero quizás superable con el correr del tiempo. Transcurrido más de un mes de aquel episodio no logra recuperar audición y los especialistas que la atienden ya le confirmaron que solo podría volver a oír después de implantes cocleares, que tienen un costo de más de 50.000 dólares. “Los estudios que se le realizaron determinaron que Azul perdió el 96,4% de su capacidad auditiva”, contó Matías Zabaleta.

Del Instagram de azull.zabaletaa

El hombre cuestiona que la institución educativa no actuó con la debida celeridad para atender a su hija en esos primeros momentos y que tampoco contribuyó al esclarecimiento del hecho, ya que hasta el momento no hay sospechosos identificados. Por ejemplo, acusan que no se convocó a policía ni a peritos especializados para determinar qué tipo de explosivo se utilizó.

Caseta señaló en declaraciones a la prensa que encontraron restos de una botella plástica en la que se habrían combinado algunas sustancias químicas no demasiado complejas, siguiendo una receta que es bien conocida en redes sociales, con desafíos para repetir la experiencia que se ven de manera reiterada en la red social TikTok.

Si bien se presume que todo se hizo para que quedara registrado en un video que luego se subiría a las redes, hasta el momento nada de lo ocurrido se ha visto publicado y –al igual que sobre la autoría- nada se sabe si existe alguna grabación en teléfonos celulares de los alumnos.

La situación se hizo pública dentro del ámbito de la comunidad educativa del Colegio Don Bosco unos días después de aquella tremenda explosión que costó la capacidad auditiva de Azul. “Confiamos en que las familias puedan continuar el diálogo en el hogar, reflexionando sobre el uso y consumo adecuado de redes sociales, la responsabilidad de los propios actos y las posibles consecuencias que se puede generar en otras personas”, detallaron mediante un comunicado interno.

La familia Zabaleta confirmó que además de la denuncia penal, que incorporó la carátula de estragos dolosos, lesiones graves y omisión de auxilio, realizará una demanda civil por las consecuencias de las lesiones sufridas por Azul mientras estaba dentro de las instalaciones de esa institución y en horario escolar. “Esperamos justicia, no podemos permitir impunidad en un hecho de esta magnitud”, señaló el padre de la menor.

Con información de La Nación

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