Un subcomisario de la Policía Federal mató a balazos a dos jóvenes en moto que intentaron asaltarlo con una réplica de un arma de fuego en la localidad bonaerense de Wilde, y la Justicia ordenó la detención del efectivo mientras investiga si existió un exceso en la legítima defensa, informaron fuentes policiales y judiciales.

El episodio, cuyo desenlace quedó filmado en una cámara de seguridad, ocurrió ayer alrededor de las 18.40 en la intersección de las calles Boulevard de los Italianos y Lafuente, en esa localidad del partido de Avellaneda, al sur del conurbano, y los investigadores determinaron que el policía disparó al menos 12 tiros con una pistola Glock calibre 9 milímetros.

Fuentes policiales indicaron a Télam que se trata de un subcomisario de la Policía Federal Argentina (PFA), de 49 años y que se desempeña en la División Auxiliares de Seguridad y Defensa, quien se encontraba de franco y vestido de civil al momento en que dos "motochorros" lo interceptaron con motivo de robo.

Según declaró el subcomisario a los agentes de la comisaría 5ta.de Wilde de la policía bonaerense, dos jóvenes a bordo de una moto Honda XR 150 se le acercaron, lo apuntaron con un arma de fuego y le gritaron "quedate quieto".

En ese momento, la víctima se identificó como policía e inmediatamente extrajo de una riñonera un arma marca Glock calibre 9 milímetros y efectuó al menos 12 disparos contra los delincuentes, indicaron las fuentes.

De inmediato, los "motochorros" pretendieron escapar y giraron como para retomar la calle, pero el policía comenzó a disparar contra ellos.

Según pudo observarse en las cámaras de seguridad municipales, el asaltante que se encontraba como acompañante cayó de la moto justo en la esquina y el conductor unos metros más adelante.

Pocos minutos después llegaron al lugar efectivos de la comisaría de la zona y los "motochorros" fueron trasladados en ambulancia al hospital Presidente Perón de Avellaneda.

De acuerdo a las fuentes policiales, uno de los asaltantes, de 18 años, arribó muerto producto de las heridas recibidas, mientras que el otro, de 17 años, fue intervenido quirúrgicamente y falleció cerca de las 3 de la madrugada.

Un vocero judicial indicó a Télam que en la primera pericia preliminar estableció que uno de ellos recibió al menos seis disparos con una dirección de atrás hacia adelante, mientras que el restante otros cuatro.

En tanto, también se determinó que el arma empleada por los dos delincuentes era una réplica de utilería.

La fiscal Natalia Miliore, de la Unidad Funcional de Instrucciones (UFI) 3 de Avellaneda, ordenó la detención del subcomisario por el delito de "doble homicidio", y lo indagará en las próximas horas.

Es que la fiscal quiere determinar si el subcomisario actuó en legítima defensa o si tuvo un exceso, por lo que secuestró el arma del policía, que no es su pistola reglamentaria, la que ahora será sometida a un peritaje.

En tanto, la agente fiscal se encuentra analizando las cámaras de seguridad y aguarda los resultados de las pericias realizadas en el lugar del hecho respecto a las vainas secuestradas.

El padre de uno de los jóvenes muertos

El padre del adolescente de 17 años que murió al ser baleado por un policía al que intentó asaltar ayer junto a un cómplice en la localidad de Wilde aseguró que si bien “controlaba” a su hijo y le revisaba su habitación para saber si estaba en "cosas raras", “no sabía que robaba” y “sospecha de la gente con la que se juntaba”.

Gerónimo Córdova, padre de Alexander Javier (17), uno de los dos delincuentes asesinados por un subcomisario de la Policía Federal Argentina ayer en Wilde, dijo a Télam que se enteró de la muerte de su hijo por un comisario.

“Lo llamé a mi hijo para saber dónde estaba porque no me respondía los mensajes y me atendió un comisario que me dijo que le habían pegado dos tiros”, sostuvo.

El hombre afirmó que no sabía que su hijo era delincuente aunque reconoció que sospecha de los jóvenes con quienes se juntaba.

“Me enteré todo ayer, no sabía que robaba. Él arreglaba motos, iba a la escuela, lo controlaba a ver dónde estaba. Desde hace un tiempo sospechaba que tenía mala juntas”, afirmó.

El padre indicó que le revisaba la habitación al adolescente y que nunca halló un arma entre sus pertenencias.

Además, señaló que “nunca le enseñó” a su hijo a robar y que “por mala suerte tomó esa decisión”.

“Mi familia es trabajadora, salimos a cortar pasto con él (por Alexander) y su hermano. Pasó lo que no tenía que pasar”, remarcó.

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