RÍO GALLEGOS (ADNSUR) - Por estas horas en Río Gallegos hay un fuerte hermetismo en torno a la muerte de un niño de 12 años que murió tras recibir un disparo en la cabeza. Mientras que su padre, un policía de esa provincia, tenía un disparo en la pierna.

Alrededor de las 21:00 efectivos policiales recibieron el alerta que en una una casa ubicada en calle 60 entre 5 y 6, en la periferia de la ciudad, había dos personas heridas de arma de fuego. Al llegar encontraron al niño con un disparo en la cabeza y al padre herido.

El menor fue trasladado de urgencia, y pese a los esfuerzos médicos falleció mientras era intervenido.

Anoche la policía trabaja en cámaras de seguridad donde podría haber quedado grabado lo que sucedió. Aunque por el momento todo es materia de investigación.