CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Un terrible caso de abuso sexual que transcurría en un colegio especial de La Matanza salió a la luz luego de que la víctima, un nene con autismo de 9 años, se animara a hablar. Según denunció el chico, un alumno de 11, que padece retraso madurativo, lo capturaba durante los recreos y lo sometía dentro del baño de la institución.

El chico le contó a sus papás y a través de un dibujo graficó la experiencia sufrida. La escuela aún no tomó ningún tipo de medida.

El nene estaba jugando en el living de su casa cuando, de pronto, se acercó a su madre Carolina, de 28 años, y le dijo: "Estoy guardando un secreto". La mujer lo miró con atención y el menor reveló la tortura que vivía a diario en el baño de la escuela N° 506 de la localidad bonaerense de Tapiales. 

"Un compañero del colegio me pone el pito en la cola. Lo hizo muchas veces. Esto pasa en el baño del colegio. Me agarra con fuerza y no me deja salir", dijo el nene.

Los padres lo llevaron a la guardia del Hospital Piñero donde fue revisado por profesionales.

Al volver a su casa, el chico manifestó estar "aliviado" tras la confesión  y sus padres grabaron el momento exacto en el que ratificó la denuncia. Según informó Crónica, desde ese momento, el nene no para de repetir una y otra vez el nombre del chico que lo abusó e, incluso, sus padres encontraron un dibujo en el que la víctima graficó cómo fue abusado por el acusado.

"Desde hace unos meses, detectamos que mi hijo se comportaba de una manera extraña. Incluso desde el colegio nos notificaron que advirtieron conductas agresivas en él. Sin embargo, creí que estaba alterado por su medicación. Nunca me imaginé que estaba pasando por un situación así", dijo la mamá del chico, quien hizo la denuncia en la Comisaría de la Mujer de San Justo.

Además, pidió explicaciones a las autoridades del colegio.  "Nadie le brindó atención especial psicológica a mi hijo tras lo sucedido. El chico acusado no recibió ninguna sanción y sigue asistiendo al colegio como siempre. En tanto, mi hijo se está perdiendo horas de clase", cuestionó. 

"No puedo seguir mandando a la escuela a mi nene en estas condiciones. Los directivos llamaron a los padres del acusado pero no tomaron cartas en el asunto. La justicia es muy lenta. Alguien nos tiene que dar una respuesta", resaltó la mujer.