Este viernes, un hombre fue condenado en La Pampa a la pena de 18 años de prisión por abusar sexualmente de cuatro hermanas, aprovechando ser amigo de la familia..

La resolución fue adoptada por el juez Gastón Boulenaz, quien condenó al empleado municipal de 39 años a las cuatro menos "que fueron gravemente ultrajadas" y al momento de los hechos, tenían entre 6 y 10 años.

Las agresiones que fueron reiteradas ocurrieron en las viviendas del acusado y de las niñas, ya que el victimario concurría asiduamente a la casa de ellas y viceversa, debido a que era amigo de la familia, según informó el Poder Judicial en su comunicado de prensa.

El imputado fue hallado culpable de cuatro hechos como autor de los delitos de "abuso sexual de una menor de 13 años, gravemente ultrajante por las circunstancias de realización y acceso carnal como delito continuado; concursando todos materialmente entre sí", se precisó.

Además, en la resolución del fallo, el juez Boulenaz ordenó que se mantenga el arresto domiciliario, con tobillera electrónica y la prohibición de cualquier tipo de contacto del acusado con las víctimas hasta que la sanción quede firme, a partir delo cual cumplirá la condena en una dependencia policial o del Servicio Penitenciario Federal.

Durante el juicio oral, declararon la madre de las niñas, cinco testigos y las niñas lo hicieron a través de Cámara Gesell; mientras que el abogado defensor Simón Barreto alegó por la absolución y solicitó que en caso de declararse culpable sea la pena mínima en suspenso o si fuese efectiva que pudiera seguir bajo el régimen de arresto domiciliario, porque el empleado contribuye a la crianza de dos hijas menores de edad.

Al concluir el juicio y al momento de la palabra final, el agresor dijo que no se hacía cargo de las acusaciones y pidió perdón.

En el fallo, el juez consideró como agravantes las edades de las niñas, ya que “en pleno proceso de formación de la personalidad vieron vulnerada de manera grave su integridad sexual”; y la extensión del daño causado, debido a que “casi la totalidad del grupo familiar –excepto un hermanito– sufrió los ataques sexuales, potenciándose de manera negativa los efectos del delito para la familia y en especial para la madre de las niñas, a quien le resulta difícil superar el abuso de sus hijas a pesar de los cuidados dispensados a ellas”.

Por último, el magistrado sostuvo que "los hechos repercutieron de manera negativa en la vida personal y de relación de las víctimas (debido a que mostraron cambios conductuales)” y también valoró negativamente la continuidad de los hechos.