MENDOZA (ADNSUR) – Un auto estaba frenado en la oscuridad de una zona baldía cerca de la ruta 171, policías  que vigilaban el cumplimiento de la cuarentena en San Rafael, Mendoza se acercaron y  se encontraron con el sacerdote de Villa Atuel, acompañado por una mujer.

El cura  manifestó que habían elegido ese lugar descampado para poder hablar con más tranquilidad, y que él estaba brindándole contención espiritual a la mujer porque tenía problemas familiares. Ambos se encontraban violando la cuarentena, y los llevaron detenidos a la comisaría 64ª. Tanto el cura como la mujer de 39 años fueron notificados de la causa y recuperaron la libertad unas horas después.

Pero el hecho tomó una fuerte repercusión. Y en diálogo con los medios locales, el cura se excusó y dijo: “Me arrepiento por la imprudencia, pero no fue algo malintencionado”. De acuerdo a su relato, acompañó a la mujer a hacer unos trámites y en el camino de regreso ella le pidió que se detuvieran para poder hablar sin que estuviera su papá presente, según publica TN.

"Nos pusimos a un costado de la ruta. Ella estaba dentro del auto porque tenía frío y yo sentado en un banquito afuera con la sotana arremangada dentro de la campera, es la costumbre porque si no se ensucia con la tierra”, detalló a Los Andes.