Este lunes se conoció la detención de Diego Martínez, de 29 años, quien era el encargado de un proyecto llamado "DM área de captación", se encargaba de buscar juveniles, contactarlos y llevarlos a probarse a diferentes clubes de Santa Fe y Buenos Aires.

El hombre fue imputado por abuso sexual agravado y privación ilegítima de la libertad en concurso real con corrupción de menores, gracias a la denuncia de un hombre cuyo hijo fue llevado por Martínez para probarse en Rosario Central.

Según la denuncia, que reveló Clarín, el detenido contactó al padre del futbolista de 15 años y le ofreció llevarlo a probarse al Canalla porque lo había visto jugar muy bien. "Me dijo que lo tenía que llevar a una pensión en Granadero Baigorria y que mi hijo iba a tener una práctica el martes, después no porque se jugaba el clásico y que la práctica final sería el viernes, por lo que yo llevaba a mi hijo el lunes a la noche y se quedaba con Diego hasta el viernes", detalló el padre en su denuncia en la seccional 29 de Villa Gobernador Gálvez y en la Comisaría de la Mujer de la Jefatura de Policía de Rosario.

En aquella pensión se encontraban otros tres juveniles, incluso el imputado le envió videos al denunciante con el hijo jugando, metiendo goles y feliz. Pero el jueves recibió un mensaje desde el celular de Diego por parte del hijo (que no tenía un teléfono propio). "Pa, me quiero ir", escribió el adolescente. Luego de lograr convencerlo para que se quede a la última prueba, el padre le pidió a su primo, que vive cerca, que vaya a ver qué estaba pasando.

"Tío, me quiso abusar", le contó el juvenil. Según contó el tío en la denuncia, "Diego dormía en la misma habitación que él, que ya la primera noche intentó tocarlo y que él lo frenó diciendo que solo venía a entrenar, que Diego le decía 'yo te puedo dar los mejores botines'", reveló. Además, contó que el joven futbolista no quiso aceptar unas gotas que le dio para consumir para tener un "mayor rendimiento físico", ni tampoco comida o líquidos de su parte y solo tomó agua de la canilla y comida comprada con su dinero.

También dijo que en la noche del jueves le reveló que era gay y que "si quería lo podía llevar a vivir con él a Buenos Aires". "Diego le tocó el pito por arriba de la ropa y (el chico) se enojó y le recriminó lo que hizo, y le dijo que no le importaba si él era gay, que él solo estaba ahí porque su papá lo dejó para entrenar, no para otra cosa, y este hombre le decía que no le cuente a su papá", dice la denuncia.

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