RAWSON (ADNSUR) - Este martes, una mujer policía encendió una hornalla y el horno de su casa para calefaccionar los ambientes y se acostó a dormir. Horas más tarde, se despertó con un fuerte dolor de cabeza y advirtió que sus hijos de 6, 10 y 13 años también estaban dormidos, lo que le llamó la atención. Se descompensaron por inhalación de monóxido de carbono y terminaron internados. 

La policía intentó abrir las ventanas de inmediato pero se desmayó y, al recobrar la consciencia, pidió auxilio. Rápidamente trasladaron a sus hijos al Hospital Alvear y luego fueron derivados al Hospital Regional. 

Según detalló LU20, los tres menores quedaron internados en observación pues según los estudios que se les realizaron, tenían monóxido de carbono en sangre.