TUCUMÁN (ADNSUR) - Una joven de 25 años fue asesinada a puñaladas delante de sus hijos, en medio de una reunión familiar en su casa de la localidad tucumana de Garmendia. El femicida, su expareja, fue retenido por los familiares hasta que llegó la policía. Doce horas antes, mataron de un balazo a una adolescente de 18 años.

María Alejandra Coronel estaba con su familia el sábado a la noche cuando llegó su expareja, Alejandro Robles. Al llegar al lugar, el hombre atacó a un primo de la joven con un cuchillo cuando fue al baño, y sufrió un corte a la altura del mentón.

Tras esa agresión, Robles fue por María Alejandra, quien estaba en su habitación con sus dos hijos y uno de sus hermanos cuando sintió la primera puñalada, a la que le siguieron varias más antes de que el resto de los presentes lograra reducir al asesino.

Robles no pudo escapar, pero ya era tarde para la víctima que murió en el lugar sin llegar a recibir asistencia médica.

LA MATÓ CON SU BEBÉ EN LOS BRAZOS

Doce horas antes, Luciana Frías, de solo 18 años, estaba en la casa de sus padres cuando apareció su expareja y padre de su bebé de cinco meses. tuvieron una discusión y ella lo echó del lugar. Nicolás Suárez se fue, pero al rato volvió armado y empezó a los tiros, informó TN.

Un disparo impactó en el pecho de Luciana, que cayó sosteniendo a su bebé en brazos y murió apenas llegó al hospital. El hermano de la víctima también resultó herido en una pierna pero se encuentra fuera de peligro. El agresor escapó y sigue prófugo.

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