SARMIENTO (ADNSUR) - Luego de escuchar las declaraciones de más de setenta testigos se inició la etapa de alegatos finales en el marco del juicio por el triple homicidio ocurrido el 23 de noviembre del año pasado en Sarmiento

Durante más de dos horas, la Fiscal Andrea Vázquez repasó testimonios, explicó pericias, mostró fotografías y analizó planimetrías. Desde su apreciación, estos elementos le permitieron probar la materialidad y autoría de Claudio Lamonega respecto de los asesinatos de Marisa Santos y sus dos hijos.

En este marco, la parte acusadora desarrolló los puntos claves de la investigación, indicando una serie de elementos probatorios debidamente encadenados.

HALLAZGO DE LOS CUERPOS Y HORARIOS

La investigadora afirmó que el 23 de noviembre del año pasado, en el domicilio ubicado en calle Sarmiento N° 445 , entre las 03:25  y las 09:50, en circunstancias en que Marisa, Lucas y Victoria, se encontraban durmiendo, cada uno en sus habitaciones, fueron atacados por Claudio Lamonega.

Para la Fiscalía, se logro probar que el imputado, aprovecho esta situación de indefensión, y estando las victimas desprevenidas, las asesinó.

En este marco, subrayó que el agresor comenzó su agresión contra la adolecente, Ana Victoria. Le  efectuó dos disparos. Para ello, utilizó un arma de fuego, con silenciador.

SARMIENTO (ADNSUR) - Luego a su hermano Lucas, también le disparó dos tiros. El primer proyectil, ingreso en el pómulo izquierdo. El segundo disparo, lo recibió en el parietal superior izquierdo, cuando ya estaba sin vida.

Para la acusadora, el ensañamiento con los jóvenes obedece a que Lamonega los consideraba el obstáculo que le impedía convivir con Marisa. Quería que esa mujer fuera solo para él.

Finalmente, asesinó a Marisa Santos. La víctima recibió un disparo de arma de fuego en el cráneo.

Los tres fueron encontrados en su domicilio, el lunes 24 a las 15:15, por iniciativa del propio autor. El imputado, llego a la casa en compañía de dos empleados policiales. Antes, en la comisaria, dejó asentado en el libro de entradas que no tenía contacto con su pareja desde el viernes a la tarde.  Según Vázquez, esta mentira formaba parte de la estrategia de encubrimiento planificada por  Lamonega.  

En este sentido, agregó que cuando el acusado se comunicó con  la prima de Marisa -radicada en Comodoro Rivadavia- y antes de acudir a la policía, le dijo "están los cuerpos adentro". ¿Como lo sabía? se pregunto la Fiscal.

Para la investigadora, Lamonega pretendía que otra persona descubra el hecho. Por esta razón, expresó enojo y desconcierto cuando el lunes Daniela Santos le confirmo que junto a su esposo -apodado "el cubano"- habían viajado a Santa Cruz ese fin de semana.

La coartada y el desvío de sospechas comenzaba a mostrar fisuras para el recorredor especializado de yacimientos petroleros.

Otro de los encubrimientos del acusado está vinculado al teléfono celular de Marisa Santos.

En su declaración del 7 de enero, Lamonega, había confirmado que  el domingo a las 9:10,recibio un mensaje de texto, donde Marisa le avisaba que junto a sus hijos, viajarían a Comodoro Rivadavia. La autopsia forense confirma que a las 08:00, las tres personas, ya estaban sin vida. ¿Quien envió ese mensaje, desde el celular de la victima?.

Para los investigadores, fue el propio imputado quien manipuló el aparato. Al culminar su tarea criminal, se llevó el teléfono como trofeo. Continuó con su obsesión por revisar los mensajes. Luego lo arrojo al canal de riego, en inmediaciones de la chacra "Los Sauces".

Fue en ese sector rural donde los sabuesos de la división canes de la policía encontraron también el supresor de sonido que un experto en armas había fabricado para el padrastro de Lamonega. 

Asimismo, la representante de Fiscalía recordó que la micro memoria del celular de Marisa fue hallada  varios días después del hecho, en la camioneta de sospechoso.     

LAS CAMARAS Y LA MARATON

En este contexto, repaso que los compañeros de colegio de Lucas fueron a buscarlo el domingo 23 por la mañana. Golpearon la puerta y la ventana de su pieza. Lo esperaron durante más de quince minutos afuera de la casa. Debían asistir juntos a una maratón deportiva de carácter obligatoria.

Todo transcurrió el domingo desde las 10:00 . "Si Lamonega, hubiera regresado a dejar la camioneta Renault Kangoo, tal como sostiene en su relato, tendría que haber sido observado por los adolecentes", sostuvo Vázquez.

La parte acusadora indicó que está confirmado por las cámaras de seguridad que en esa franja horaria el apicultor circuló a bordo de la camioneta de la víctima hasta que la abandonó en la esquina de Perito Moreno y Uruguay.

También quedó registrado cuando, unos minutos antes de las 11:00, paso conduciendo su propio vehículo a pocos metros de donde fue hallado el automóvil de Marisa.

A modo de conclusión, para la Fiscalía Lamonega nunca regresó a la casa de las víctimas. Dejó la Kangoo abandonada y luego se ocupó de que lo observaran conduciendo su antigua camioneta por diversos lugares de Sarmiento. Tampoco le hizo un masaje en las piernas a Victoria, ni reviso el aceite de la Kangoo, como le dijo a dos testigos.

Finalmente, la acusadora consideró que el acusado tuvo un pleno dominio de la escena primaria del hecho, pero no pudo con el mundo externo. En su estrategia, no evaluó la posibilidad de que Daniela y su esposo no estarían en Sarmiento cuando ocurrieron los hechos.

Para Vázquez, "no existen dudas que fue el autor de los crímenes. Los asesinatos fueron planificados y ejecutados con frialdad. Sin embargo, su forma de ser, de creer que no comete errores, esta vez, no funcionó" puntualizó la investigadora.

VIOLENCIA DE GENERO Y DERECHOS HUMANOS.

A su turno, el abogado particular de la querella, Oscar Herrera, inicio su alegato destacando el trabajo de investigación del Ministerio Publico Fiscal.

Asimismo, sostuvo que los indicios debidamente encadenados mediante los medios de prueba pertinentes, permitieron llegar a la certeza de que el imputado es el autor de los crímenes.

Por su parte, Manuel Mauriño, explicó las pruebas que permitieron acreditar que la victima sufría violencia psicológica y económica para calificar la causa con el agravante de femicidio.

En este contexto, citó un fallo jurídico sobre el  caso Ángeles Rawson para sostener que la violencia de género se considera como una violación a los derechos humanos.  

DUDA RAZONABLE

Finalmente, el defensor público Miguel Moyano expuso que la acusación pública presentó los hechos basados en indicios que no eran unívocos. En consecuencia, inducían al arribo de varias respuestas posibles.

Así las cosas, consideró que los acusadores no habían probado con el grado de certeza necesaria la autoría responsable que se le achaca al imputado. En este sentido, peticiono al tribunal que dicte el pronunciamiento absolutorio, con basamento en el beneficio de la duda razonable.

Por último, el imputado utilizo su derecho a declarar. Lamonega expresó: "tengo plena conciencia de mi situación. Yo no lo hice, jamás le hubiera hecho daño a Marisa y a los chicos".

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