EL MAITÉN (ADNSUR) - El fiscal Carlos Díaz Mayer formalizó la investigación del trágico hecho que conmocionó el último fin de semana a la localidad de El Maitén. Se trata del hombre de 48 años que asesinó a su padre, presuntamente en medio de una discusión. A pedido del fiscal, el juez dispuso la prisión preventiva del imputado por un plazo de tres meses.

En primer término el juez José Luis Ennis declaró legal la detención del imputado, realizada en el domicilio donde fue hallado el cuerpo. La policía asistió luego de ser alertada por una testigo presencial del hecho.

Díaz Mayer expuso que el domingo a las 00:20  horas aproximadamente, Heriberto Ancalao estaba en la vivienda con su hijo y la esposa de éste. En esas circunstancias, se inició una discusión y un forcejeo entre padre e hijo, cuando este último, utilizando un cuchillo le provocó una lesión punzocortante a su progenitor, en la zona lateral izquierda del cuello. La masiva pérdida de sangre le provocó la muerte.

El hecho fue calificado provisoriamente como constitutivo del delito de homicidio agravado por haber sido cometido contra su ascendiente.

Díaz Mayer pidió el dictado de la prisión preventiva hasta la audiencia preliminar por peligro de fuga, considerando la gravedad del hecho y la pena en expectativa que con esta calificación es de prisión perpetua.

El defensor se opuso al pedido, indicando que debe considerarse las condiciones actuales de los centros de detención frente al COVID19 y teniendo en cuenta que el imputado vive en El Maitén, es a su criterio posible sustituir la prisión preventiva por un arresto domiciliario.

José Luis Ennis resolvió dictar la prisión preventiva por un plazo menor. Dispuso el plazo de tres meses, por entender que hay fundamentalmente riesgo de fuga por la gravedad del hecho y la pena en expectativa. Valoró que, aunque mucho menor, existe también riesgo de entorpecimiento procesal.

El hecho

El hombre asesinado tenía 69 años y era no vidente. Fuentes policiales indicaron que en la madrugada del domingo se recibió  un pedido de ayuda por parte de una persona que decía  que había peleado con su padre y que se encontraba tirado en su casa.

Al llegar al lugar, la policía entrevistó a la esposa de quién realizó el llamado a la comisaría, y confesó que el hombre "se mandó una cagada; lo mató"; y agregó que su pareja  que en ese momento se encontraba en la habitación de la casa, había apuñalado a su padre y lo dejó tirado en la cocina.

A los segundos, hallaron al hombre inmerso en un charco de sangre, se hizo presente una ambulancia del hospital y los médicos constataron que el hombre ya estaba fallecido.

Los efectivos detuvieron al hombre de 48 años, y secuestraron un arma blanca que estaba junto al cuerpo del fallecido.