El confuso episodio ocurrió sobre el mediodía. Una mujer que cursa un embarazo de algo más de 8 meses había sido amenazada para que desaloje la vivienda que ocupaba en la zona de asentamientos entre los barrios San Cayetano y Máximo Abásolo. Un policía que estaba en el lugar debido a un operativo vinculado a otro hecho delictivo terminó con una herida de bala en el brazo en el Hospital Regional, que también recibió al delincuente herido.

El agresor se presentó en el domicilio de la mujer y la apuntó con un arma de fuego directamente a la cara. La había amenazado para que abandone la vivienda, y con quemársela si no lo hacía.

El hombre entonces comenzó a disparar contra las paredes de la vivienda. En ese momento allí dormía una de las hijas de la mujer, de un año y medio, que además tiene otros dos hijos, una nena y un nene, de 8 y 7 años respectivamente. 

La mujer asegura que compró la casita que querían quitarle, ubicada cerca de calle 1 y Cámpora, hace algunas semanas. Se trata de una zona de asentamientos, donde las ocupaciones y construcciones son absolutamente irregulares. El agresor terminó cumpliendo su amenaza y la prendió fuego.

Pero en el lugar había una consigna policial por otro hecho delictivo. En un enfrentamiento, un efectivo terminó con un balazo en uno de sus brazos y el delincuente con dos impactos de bala.

"Fue una sucesión de hechos violentos en el Barrio Máximo Abásolo, que terminó con este enfrentamiento armado", explicó el fiscal Héctor Iturrioz a Fm La Petrolera.

Mencionó que sobre el mediodía había ocurrido un robo agravado en una farmacia de Rivadavia y La Cautiva, y que allí se encontraba trabajando personal de la Brigada de Investigaciones, que identificó a uno de los delincuentes. 

Entonces, Fiscalía pidió consigna policial en la vivienda de ese sospechoso hasta que se gestionen las órdenes de allanamiento. En un momento, los efectivos policiales notan que había movimiento en la vivienda y que intentaban sacar cosas de su interior, de modo que intervienen para detenerlos y es allí es cuando comienzan los disparos que terminan con el sospechoso y el policía herido.

"Es super confuso el hecho, porque aparentemente no es el hombre que termina herido el autor del robo agravado, sino que se reúne con el autor en una especie de aguantadero, pero hace una semana que viene molestando a una vecina del sector para sacarle la casa. Por eso es que cuando intervienen los funcionarios policiales estaba armado, porque había ido a amenazar a esa vecina y a quemarle la casa", relató Iturrioz.

"Este es un hecho también muy grave porque prendió fuego la casa con la mujer y uno de sus hijos dentro", sentenció el fiscal, por lo que adelantó que podrían imputarlo por una o dos tentativas de homicidio.

En el lugar, los efectivos policiales recibieron pedradas desde distintos sectores. "Es una zona de asentamientos ilegales, siempre hay agresiones cuando va la policía, incluso sin saber por qué van", mencionó.

Iturrioz agregó que quienes ocupaban la casa incendiada se la habían comprado a una de las familias de la zona, que rivalizaba con otros grupos, a uno de los cuales pertenecía el hombre que los amenazó para que desalojen y termina herido. "Según se informó, el delincuente está fuera de peligro. Los dos disparos no habrían tocado órganos vitales", cerró.

Debido a la complejidad del incidente, este jueves está previsto una conferencia de prensa de la que participará el fiscal general Héctor Iturrioz, el Jefe de Policia y el Jefe de la Division de Investigaciones.

CÓDIGO SECRETO: 2678

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