COMODORO RIVADAVIA - La vida de Mario Villagra pende de un hilo tras la tremenda golpiza que sufrió a manos de individuos sobre los que hay firmes sospechas pero aún se reúnen pruebas para detenerlos. Las hijas pidieron que “los que saben hablen y digan lo que pasó”.

“Nos dijeron que nos preparemos para lo peor” habían manifestado entre sollozos Mara y Celeste, las hijas de Mario Luis Villagra (51) que permanecía hasta anoche en estado gravísimo internado en una sala de cuidados intensivos del Hospital Regional.

El hombre ingresó la madrugada del pasado domingo 30 de octubre acusando un gravísimo traumatismo de cráneo con pérdida de masa encefálica producto de golpes contundentes en la cabeza con un palo, a juzgar por las astillas y restos óseos que le extrajeron de la cabeza para someterlo a una compleja intervención quirúrgica. Lo encontraron moribundo en inmediaciones de la avenida Alsina y Misiones, cerca de la Iglesia La Sagrada familia.

SIN DETENIDOS

A una semana del hecho, no hay detenidos en la causa pese a que hay firmes sospechas de que el hombre habría sido brutalmente atacado por dos exsobrinos, familiares directos de su exmujer y madre de Mara, Celeste y Mario Jonathan Villagra (27) de la cual estaba separado hace varios años, según los datos que manejan los investigadores.

“En las últimas horas le levanta mucho la fiebre, es tremendo lo que estamos sufriendo... y lo peor es que tengo familiares que saben y se tapan todo entre ellos... mi papá tenía sus cosas, pero es un buen hombre, lo quiero mucho y no se merecía esto que le hicieron...” expresaba la joven Mara Villagra en diálogo con este medio y esperando una pronta respuesta de los investigadores policiales y de la Justicia que investigan el hecho.

Según trascendió, hay firmes sospechas sobre los autores de la violenta agresión, pero aún no hay pruebas suficientes para imputarlos y eventualmente detenerlos y uno de los testimonios más firmes no podría ser convalidado ya que se trataría de una niña de diez años que habría presenciado los hechos acontecidos entre la medianoche del sábado 29 y primeros minutos del domingo 30 en el sector que limita el barrio Pietrobelli y el denominado “Balcón del paraíso”.

“Con una mano en el corazón, les pido por favor que los que saben hablen y digan la verdad de lo que pasó, que no le tengan miedo a estos tipos porque si lo hicieron con mi papá, lo van a hacer con cualquier otra persona, no merecen estar en libertad” sostiene una de las hijas del hombre cuya vida sigue pendiendo de un hilo en una sala de cuidados intensivos del hospital Regional. Fuente: Crónica