COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - En febrero, dos hombres que paseaban por Tecka en un auto sin luces y con la música a todo volumen de noche -en horario restringido por las medidas sanitarias contra el coronavirus- fueron detenidos por un patrullero y -tras increpar a los policías- le dispararon a uno de ellos en el pecho. Hay dos detenidos acusados presunta tentativa de homicidio.

La Fiscal María Bottini pidió este viernes la continuidad de la prisión preventiva de uno de ellos mientras que el defensor Horacio Hernández se opuso. El juez Martín O’Connor dispuso la continuidad de la medida hasta el vencimiento de la etapa de investigación preparatoria. A pedido de la defensa, dos jueces revisaron la decisión judicial, escucharon los planteos de las partes y los fundamentos del juez y confirmaron la medida tal como se dispuso hasta el 5 de agosto.

Bottini solicitó la continuidad de la prisión preventiva hasta la audiencia preliminar, basando su pedido en los peligros procesales, fundamentalmente en el peligro de entorpecimiento procesal. Para sustentar la petición se refirió a la conducta del imputado y los obstáculos que enfrenta la investigación para obtener las evidencias necesarias con vistas al juicio. Herández argumentó en sentido contrario, procurando demostrar que no se trató de una tentativa de homicidio sino que de las evidencias surge un hecho menos grave, indicando que no hay falta de predisposición del imputado para que se agilice el proceso y refiriéndose a las condiciones en que este podría recuperar la libertad o bien sustituir la prisión preventiva por una medida menos gravosa.

Todas estas alegaciones fueron examinadas por el juez. Consideró también los elementos reunidos hasta el momento en la investigación, las medidas autorizadas y las rechazadas. Evaluó que el imputado al momento del hecho, conducía por Tecka cuando había una restricción a la circulación nocturna, que lo hacía sin luces, y las demás conductas desplegadas hasta disparar un proyectil que ingresó a milímetros de un pulmón de la víctima. “Cómo bien dijo el defensor, por suerte para todos no ha perdido la vida”, indicó O’ Connor.

El juez tuvo en cuenta que en esta etapa basta con probabilidad de autoría para el dictado de la medida, no es necesario tener certeza como sí es requerido en el juicio. Analizó el magistrado las dificultades probatorias que afronta la Fiscalía, que aún no ha dado con el arma empleada en el hecho y hay temor en potenciales testigos, estimando que existe un serio peligro de entorpecimiento procesal vinculado a la presión que pueda ejercer el imputado sobre estos.

O’ Connor tuvo en cuenta que la familia del imputado es una familia de bien, conocida en Tecka. “Decisiones como la que debo tomar causan un dolor en los padres, no lo puedo desconocer… sé las penurias que causa una prisión preventiva, tanto en la persona imputada como, tanto más en los padres cuando esa persona es joven. Pero debo cautelar el proceso en un hecho grave, que no recuerdo antecedentes en la zona. Tengo la responsabilidad funcional de cautelar debidamente este proceso”.

La decisión del juez fue revisada por un tribunal conformado por Fernanda Révori  y Ricardo Rolón, conformado a partir del pedido de la defensa. Los jueces escucharon la queja de Hernández, la argumentación de Bottini y la resolución de O’Connor. Concluyeron que la resolución se ajusta a derecho, es razonable, está fundamentada y tuvo en cuenta todos los elementos que el defensor planteó que no habían sido considerados por el juez. Con estas conclusiones los magistrados confirmaron la prisión preventiva.