GUAYMALLÉN - La aberrante historia de abuso sexual intrafamiliar ocurrió en los primeros meses de 2018 en una casa de la localidad mendocina de Colonia Segovia y terminó el último día hábil del 2020 con una condena contra la pareja acusada por la violación de la menor. 

El tiene 54 años y solía moverse en un puesto de verduras en la feria de Guaymallén. Su pareja tiene 47 y ambos vivían juntos. Si bien la hija de la mujer estaba a cargo de su hermana mayor, los fines de semana o feriados solía pasarlos en la casa de su madre y padrastro.

Según informa DiariO Uno, en una de esas visitas, en febrero de 2018, la pequeña de 12 años  se estaba bañando. Al salir de la ducha, la madre le dio una pastilla asegurando que era para que no se enfermara. Pero la nena comenzó a sentirse decaída y se acostó a dormir.

Cuando abrió los ojos, en estado de semiinconsciencia, vio al novio de su mamá encima suyo. "¿Estás segura?", le preguntaba el hombre a la mujer, quien estaba parada al lado con la ropa de la menor en sus manos. La víctima volvió a dormirse. Cuando despertó, su madre estaba poniéndole crema en sus partes íntimas.

Así fue el relato sobre el abuso sexual que la víctima realizó en cámara Gesell meses después, cuando en diciembre de ese año le confesó que había sido violada a su hermana mayor y fue ésta quien realizó la denuncia penal.

Sedó con pastillas a la hija para que su pareja la violara: los condenaron

La causa se reforzó cuando una pericia del Cuerpo Médico Forense (CMF) constató que la menor sufrió un desgarro incompleto genital, lo que terminó motivando la detención de los sospechosos, quienes fueron imputados por abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo.

El juicio en su contra terminó el 30 de diciembre de 2020. La mujer recibió la pena mínima de 8 años de prisión y su pareja fue condenado a 11 años. El fiscal Gustavo Stroppiana había solicitado 10 y 12 años de condena, respectivamente.