CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - El sábado pasado, la cancha de Polo del barrio porteño de Palermo y sus alrededores se colmaron de miles de personas que llegaron a ese lugar con motivo de una fiesta de música electrónica. El evento, que inició a las 16, alteró la dinámica de la zona, un barrio residencial que durante la tarde y hasta altas horas de la noche tuvo que convivir con el desorden vehicular y la superación de todos los límites sonoros dispuestos por la ley durante más de 8 horas.

A raíz del recital, la Policía de la Ciudad montó un operativo en las inmediaciones del predio ubicado en la avenida Libertador al 4000 para controlar a la masiva concurrencia que asistió a la presentación del reconocido DJ argentino Hernán Cattaneo. Efectivos de la División Precursores Químicos y División Operaciones se desplegaron por la zona.

Secuestraron cocaína, ketamina y éxtasis en una fiesta electrónica

El procedimiento culminó con un detenido, decenas de demorados y el secuestro de distintos tipos de drogas, entre ellas dosis de éxtasis, cristal MDMA, cocaína y ketamina.

En total, los uniformados demoraron a 70 personas, de entre 19 y 52 años, a quienes se les incautaron 120 pastillas de éxtasis, ocho envoltorios con cristal MDMA y cuatro tubos y tres bolsas con la misma sustancia, seis envoltorios con ketamina, cuatro envoltorios con cocaína, un trozo de hachís y medio micropunto de LSD. También 80 cigarrillos de marihuana armados, además de cogollos y semillas.

Además, un hombre de 52 años que se movilizaba en un auto Audi A4 gris quedó bajo arresto debido a la cantidad de sustancias que tenía en su poder: en su vehículo tenía un total de 23 pastillas de éxtasis, 6 mitades y restos en polvo y 54 mil pesos en efectivo. Quedó detenido a disposición de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Nº 4, a cargo del doctor Mauro Tereszko.

Secuestraron cocaína, ketamina y éxtasis en una fiesta electrónica

Fuentes judiciales destacaron que un procedimiento similar en una fiesta electrónica, que se llevó a cabo en agosto de 2019, permitió abrir una investigación que encabezó el fiscal Aníbal Brunet y que tuvo importantes avances días atrás, con el descubrimiento de una fábrica de droga sintéticas en San Isidro.

En ese caso, la policía porteña detuvo a un dealer en la fiesta Mandarine Park en Costanera Norte. La detención desembocó en un allanamiento que se realizó la semana pasada a un laboratorio clandestino montado en el lavadero de un chalet de dos pisos. Allí una máquina elaboraba por hora cuatro mil comprimidos de píldoras con opioides de alto poder adictivo, una sustancia que nunca había sido encontrada en el mercado narco de la Argentina.

El dueño de la propiedad, el farmacéutico Sebastián Agostini, de 45 años, y su pareja, con quien convivían en esa casa, quedaron detenidos.

Los análisis a las drogas incautadas dieron positivo para sustancias como metadona, oxicodona, tramadol. Fuentes de la investigación indicaron a Infobae que la organización vendía su material como si fuera éxtasis en fiestas, sin aclarar su contenido. También señalaron que llegó a infiltrar grupos de adictos en recuperación de un hospital público con la excusa de que sus pastillas servían para ayudarlos a rehabilitarse.