Sucedió en el departamento de Choya en Santiago del Estero, donde una mujer de 43 años de edad golpeó a su pareja y le revoleó su ropa a la calle después que el hombre se negara a ir a comprar una garrafa mientras ella estaba cocinando y se le había terminado el gas para poder continuar. 

El episodio violento fue denunciado por el hombre en la sede de la Comisaría de la Mujer y la Familia Nº 3, por el delito de lesiones. El hecho tuvo lugar en el barrio 50 Viviendas de la ciudad de Frías. 

Según declaró la víctima, la mujer estaba realizando los quehaceres domésticos, cuando se le acabó el gas de la garrafa, por lo que recurrió a su pareja y le pidió que vaya a comprar una en un comercio de las inmediaciones.

Sin embargo, este se negó con la justificación de que no tenía dinero. Fue ahí cuando comenzaron las agresiones verbales que llegaron a ser físico: “Vago de m…, no aportas nada en la casa”. Seguidamente, en medio del ataque verbal, la mujer le propinó puntapiés en la pierna izquierda y golpes de puño en distintas partes del cuerpo. Además, le arrojó la ropa a la calle, y al ataque también se sumó la suegra, quien lo insultó y trató de agredirlo.

Además, el denunciante contó que convive con la mujer desde hace casi veinte años con la que tienen en común tres hijos de 19, 15 y 9 años. En relación a ello, reveló que durante su concubinato, ella siempre se mostró agresiva con él, tanto verbal como físicamente, en varias ocasiones.

El hombre calificó como un “infierno” la vida que vivió en pareja con su concubina porque tuvo que soportar “humillaciones” delante de sus hijos y de otros familiares, hasta de su suegra, quien vive con ellos.

El hecho fue informado a la representante del Ministerio Público Fiscal de la Circunscripción Choya y Guasayán, Dra. Natalia Simoes, quien ordenó que se recibió la denuncia y sea caratulada como lesiones, además de documentar con fotografías las heridas sufridas durante el presunto ataque.

Asimismo, la funcionaria judicial ordenó que se realizara un informe socio-ambiental en la casa de la mujer denunciada y en el vecindario.