PUERTO DESEADO (ADNSUR) - Un hombre se encuentra sospechado de abusar de su hijo menor de edad y también de su sobrino en la ciudad de Puerto Deseado. El aberrante caso está siendo investigado por la Justicia, luego de que se presentara una serie de pruebas que lo comprometen. 

Pese al hermetismo de la causa, La Opinión Austral pudo conocer de manera extraoficial algunos detalles de cómo se suscitaron los hechos y sobre el involucrado en este presunto hecho por abuso y producción de pornografía infantil.

El joven reside en una vivienda en calle Rosa Del Wilson de la ciudad portuaria, en donde convive junto a su novia, con quien tienen un hijo en común. Se trata de una persona con problemas mentales, ya que en más de una oportunidad atentó contra su vida intentando suicidarse, ya sea cortándose las venas o arrojándose a la costanera local. Asimismo, poseería una causa por abuso en Mendoza, provincia de donde es oriundo.

Aparentemente, luego de que personal municipal del área Recolección de la ciudad encontrara una tarjeta de memoria con videos y fotografías del individuo abusando de menores, se radicó una denuncia en la Policía que luego acompañó la propia madre del individuo ante el juzgado.

El muchacho, ante esto, amenazó con cortarse las venas del brazo y debió ser demorado y conducido al hospital, en donde continúa internado con custodia policial, para que no intente suicidarse ni escapar, ya que en una ocasión ya lo habría hecho. Ahora quedó en observaciones, con una herida leve y sedado, y se aguarda que hoy se le dé el alta y comparezca ante la Justicia.

La situación ya esta judicializada. Inclusive por antecedentes (de suicidio y el presunto abuso en Mendoza), ya con anterioridad se había notificado al Juzgado del Menor y Familia por el bienestar y el riesgo que correría su hijo.

Por el momento no se han iniciado tratamientos ni interconsultas hospitalarias con los menores de edad. No se descarta que en los próximos días se dé una Cámara Gesell con los profesionales de la Justicia. Por el momento, se trabaja en identificar y corroborar si las imágenes pertenecen al círculo íntimo del sospechoso.