CÓRDOBA (ADNSUR) - Se complicó la situación de Brenda Barattini, la comodorense detenida por mutilar a su amante al cortarle el pene con una tijera de podar en 2017: la acusación pasó de lesiones graves a intento de homicidio y ahora, en consecuencia, deberá ser juzgada ya no por jueces técnicos sino por jurados populares.

Según informó La Nación, la carátula para la mujer cambió de "lesiones gravísimas calificadas por el vínculo y alevosía" a "tentativa de homicidio calificado por el vínculo y alevosía" a solicitud de la fiscal del juicio que comenzó ayer. El 11 de setiembre se reanudará el proceso, una vez designados los 12 miembros del jurado ciudadano.

El tribunal aceptó el cambio de carátula que requirió la fiscal Laura Battistelli. La pena para el nuevo delito es de entre 10 y 15 años; la joven está detenida desde noviembre de 2017, cuando se produjo el hecho.

En la segunda audiencia del juicio declaró el exnovio de Barattini, Gonzalo; tanto ella como su amante tenían parejas y ambos lo sabían. El muchacho contó que cuando él llegó al departamento -lo llamó un vecino, alertado por los gritos- ella le dijo que la habían violado; le dio un bisturí y le pidió, fuera de sí: "Matalo, matalo por hijo de puta".

La defensa de la mujer usó ese ejemplo para sostener que "ella no insistió ni lo empujó a que lo matara". En cambio, la fiscalía interpretó ese testimonio como una muestra de las intenciones de Barattini.

Gonzalo reconoció que primero le creyó a su novia, pero que después vio que "había montado una escena". Admitió que le había hecho "ruido algunas cosas de Brenda" y que por eso empezó a desconfiar. Se conocían desde 2011 y estuvieron de novios durante 13 años. El testigo afirmó, incluso, que durante todo ese tiempo tuvo dudas por "comportamientos extraños" de la joven.

Ayer, la víctima repasó cómo fue el ataque y dijo que ella le había gritado "¡morite, hijo de puta!". El hombre -identificado solo como Sergio F.- debió someterse a una cirugía de reconstrucción peneana, ya que el ataque le había afectado el 90% de su miembro viril. Durante su declaración hizo hincapié en las secuelas en su función eréctil y a la hora de orinar.

"La intención de una persona no se fija por el resultado sino por las razones por las cuales actuó de esa manera", indicó la fiscal Batistelli para fundamentar el pedido de cambio de acusación. La defensa planteó que ella "pidió auxilio; no lo dejó atado a una cama. Buscó ayuda". Los vecinos dijeron que salieron al pasillo por los gritos y contaron que la joven solo quería quitarle el teléfono móvil al hombre.

Con la marcha de la investigación se encontraron elementos que abonan la presunción de que Barattini habría planeado el ataque. Según declaró la víctima, el viernes 24 de noviembre ella lo invitó a su departamento porque tenía "unos jueguitos" para hacerle. Él llegó alrededor de las 21.30, ella le volvió a preguntar por sus sentimientos y después -ya en la cama- le dijo: "Te voy a tapar los ojos y vos tenés que descubrir con qué parte te estoy tocando".

La joven estaba sobre él cuando Sergio F. sintió un ruido, "dolor y el chorreado". Explicó: "Era algo como que me estaba mojando. En la reacción creo que la empujé, creo que le pasé por encima, pasé a otra posición y me paré. Yo no sabía bien qué había pasado". En su declaración agregó que la mujer no lo dejaba salir del departamento y que cuando pudo hacerlo lo ayudaron unos vecinos.

La policía encontró una agenda personal de Barattini con anotaciones que denotan una eventual planificación del ataque y de acciones posteriores en busca de la impunidad. Los apuntes, que ella reconoció como propios, incluyen puntos como "preguntarle cómo se borran los chats", que fue lo que intentó hacer cuando -según testigos- trató de quitarle al hombre el celular de la mano después del ataque."Pasarme sangre/lastimarme?", dice otro ítem; el expediente da cuenta de que ella tenía marcas de sangre en su cuerpo "no compatibles con la agresión que manifiesta haber sufrido".

Fuente: La Nación