SARMIENTO (ADNSUR) - Este martes a la mañana se concretó la revisión de la prisión  preventiva del único imputado por el femicidio de Lorena Piedras, ocurrido en mayo del 2019 en la ciudad de Sarmiento. La justicia confirmó que continuará preso en la alcaidía de Comodoro Rivadavia.

La audiencia se realizó mediante videoconferencia y Alcalá participo desde su lugar de detención, utilizando un teléfono celular de las autoridades policiales. Por pedido de la fiscal Andrea Vázquez, el juez Jorge Novarino resolvió mantener la prisión preventiva contra Samuel  Alberto Alcalá, de 33 años, imputado por el femicidio de Lorena Piedras, de 40 años; también acusado por el intento de homicidio de la hija de la víctima, una adolescente de 15 años.

El sangriento crimen ocurrió el viernes 10 de mayo del 2019, en la casa de la familia que compartían en el barrio "Parque Patagonia", y  el sospechoso continuará  detenido en la alcaidía Comodoro Rivadavia por  tres meses o hasta que se realice la audiencia preliminar.  

La fiscal  pidió la continuidad de la detención,  dictada el 12 de mayo del 2019, atento a la falta de arraigo del imputado, su  comportamiento durante el proceso  y  la pena en expectativa. Y recordó que el 18 de junio del 2019, Alcalá junto a otro detenido,  protagonizaron una fuga de la comisaría, hasta que fueron detenidos por la brigada de investigaciones, horas después.

Con respecto a la pena en expectativa, la parte acusadora indicó que si Alcalá es declarado autor penalmente responsable de los hechos que se le endilgan, recibirá una pena de prisión perpetua  

EL FEMICIDIO

El  10 de mayo del 2019, Alcalá se encontraba junto a su pareja,  Lorena Piedras, y su hija de 15 años, comenzaron a discutir y la mujer salió en defensa de su hija.  El acusado golpeó a la menor  con un palo de escoba, hiriéndola en la ceja izquierda, y la joven decidió refugiarse en el baño.

Luego Alcalá agarró un cuchillo y apuñaló a la mujer, según el informe de la autopsia, la recibió 16 puñaladas, 12 fueron en la zona alta de la espalda, otras  cuatro en el cuello y  una  en lado derecho del mentón.  Lorena quedó  boca abajo, tirada en la cocina y  desangrada.

En tanto, la adolescente abrió la puerta del baño y alcanzó a ver cuando el acusado apuñalaba a su madre, pero Alcalá ingresó al baño y también quiso asesinar a su hijastra, intentó atacarla con el cuchillo y le  provocó lesiones en la espalada. Finalmente logró escapar y al salir al exterior de la casa, pidió auxilio a una vecina y a un móvil policial que pasaba por el lugar.