BUENOS AIRES (ADNSUR) - Un viaje que se suponía sería de celebración terminó con la muerte de un hombre, sus tres hijos y su sobrina. La tragedia ocurrió en el kilómetro 230 de la ruta nacional 3, cuando el Corsa Classic en el que Alejandro Torres viajaba con su familia fue embestido por una camioneta Grand Cherokee. El impacto provocó que el vehículo se prendiera fuego y que todos sus ocupantes se calcinaran.

Torres, que ese mismo día cumplía 39 años, había organizado un viaje a Tandil para celebrar junto a sus hijos Daira, de 19; Demian, de 17; Mía, de 6; y su sobrina Lara, de 14.

Además del festejo por su cumpleaños, la escapada tenía un segundo objetivo: estrenar el auto que acababan de regalarle. Es que Alejandro, que era plomero, había comenzado a trabajar como chofer de Uber para contar con un ingreso extra por falta de dinero. Ante esta situación, su hermana Yésica decidió ayudarlo y le compró un Corsa Classic.

Según informó TN, luego de disfrutar del domingo al aire libre, la familia emprendió la vuelta hacia Merlo -donde vivía la pequeña Lara- a última hora de la tarde. En el trayecto, cerca de las 21, Horacio Luis Castilla, el conductor de una Grand Cherokee, embistió de atrás al vehículo en el que viajaban. El choque provocó el despiste de ambos e hizo que el primero se prendiera fuego con todos sus ocupantes en su interior.

En tanto, el productor agropecuario de 67 años que manejaba la camioneta fue detenido pero se le concedió la excarcelación tras el pago de una fianza de 10 millones de pesos, para la cual ofreció un inmueble en la Capital Federal. El beneficio le fue otorgado el jueves pasado por el juez Federico Barberena, titular del juzgado de Garantías número 2 de Azul.

A pesar de haber quedado en libertad, Castilla, que tiene domicilio en Tandil, está acusado por “quíntuple homicidio culposo y lesiones por accidente” en el marco de la investigación a cargo de la titular de la UFI 6 de Azul, Karina Genusso.

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