La violencia narco no cesa en Rosario, y este lunes vivió un nuevo episodio luego de que un testigo protegido que había declarado contra el jefe de una poderosa banda fuera asesinado a tiros.

Carlos Argüelles, quien para la Justicia había sido testaferro del capo narco Esteban Alvarado, había sufrido otro ataque del que salió ileso hacía siete meses, y durante esta tarde, tras ser baleado en un taller de la zona oeste de la ciudad, perdió la vida luego de horas internado.

En la anterior oportunidad la hoy víctima fue emboscado cerca de su casa, pero fue cuando se encontraba trabajando que lo abordaron hoy en Garay al 3500, ubicación desde donde fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez con heridas de gravedad.

En base a los reportes Arguelles falleció pasadas las 19, y en la zona donde se produjo la balacera se montó un operativo para resguardar la escena del crimen. Allí, aseguraron los investigadores, se halló un charco de sangre y vainas servidas de proyectiles.

Según se supo el hombre se encontraba junto a su familia cuando fue atacado desde un auto, el cual fue encontrado tiempo después a unas 50 cuadras del lugar.

Cabe destacar que tres sospechosos fueron detenidos por la policía tras el crimen, y que si bien la víctima tenía custodia policial en su casa la misma no había sido adoptada en su lugar de trabajo.