RÍO GALLEGOS (ADNSUR) - Una joven que es mamá de una beba de un mes fue obligada a cumplir la cuarentena por coronavirus encerrada en un hotel de 28 de Noviembre junto con otros empleados y cuatro italianos sin síntomas.

Tras denunciar maltrato por parte del dueño del hotel y de los policías que los custodian, decidió escapar para ir a darle la teta a su hija. 

Así fue como Karen rompió el vidrio de la puerta de acceso e intentó ganar la calle pero apenas llegó hasta la vereda ya que los policías la atraparon. Según publicó La Opinión Austral, la joven cayó al suelo y un efectivo la sometió con la rodilla en la espalda mientras tenía la cara llena de sangre contra los vidrios rotos y pedía a gritos que la dejen ver a su hija, de acuerdo al relato de Marcos, su compañero y cocinero del hotel, quien también debe cumplir con el aislamiento.

El joven confirmó a La Opinión Austral el relato que se viralizó por redes sociales en 28 de Noviembre. El hecho ocurrió el domingo a la madrugada.

“Vayan a dormir que es tarde”

En la madrugada del domingo los empleados del hotel estaban haciendo la sobremesa después de trabajar y cenar en el hotel, cuando el dueño del establecimiento los mandó a dormir “porque es tarde y están a los gritos. Ahí explota Karen”, contó el cocinero. "Se avalanza sobre él y yo la paro. Ahí el viejo me hecha la culpa a mi de todo y en ese momento Karen se me suelta, va hasta la puerta de vidrio y empieza a patearla y después se tira para salir”.

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De acuerdo al relato del compañero, a la mujer "se la llevaron y aun no se nada de ella, intento contactarla y no me da su teléfono; no sé si esta bien ni se dónde se la llevaron”, publicó desesperado Marcos Ureta, horas después de que ocurriera todo. 

Según contó este lunes a La Opinión Austral, Karen quedó internada en el hospital, acompañada por sus padres, con asistencia psicológica, y aislada. Una amiga también confirmó que estaba en el hospital pero no pudo asegurar que haya podio ver a su hija.

Aislamiento dudoso

Lo llamativo es que el personal del Hotel de 28 de Noviembre no tendría que estar cumpliendo aislamiento preventivo porque los italianos siempre estuvieron asintomáticos, desde que llegaron el jueves a la tarde, según los partes oficiales que emite el Gobierno de la provincia de Santa Cruz.

Luego de que Karen salió del hotel quedaron unas 12 personas en el interior. Los cuatro italianos sin síntomas, el dueño del hotel, la madre del dueño, de 95 años; Marcos, el cocinero, otra empleada que cuida a la madre del dueño del hotel  y cuatro petroleros argentinos, detalló el medio santacruceño.

“Nos hicieron meter en cuarentena a nosotros y no a su novia (del propietario del hotel) que fue quien recibió a los italianos y estuvo con ellos hasta las 7 de la tarde”, dijo Marcos, quien denunció que los policías entran y salen sin guantes ni barbijos y tienen contacto con los italianos. “Para ellos no es la cuarentena”, cuestionó.