COMODORO RIVADAVIA - Los operativos policiales que se llevaron a cabo ayer en distintos barrios fue el corolario de las pesquisas que realizó la Brigada de Investigaciones, tras los últimos atracos armados que se habían cometido en viviendas particulares. Especialmente, el ocurrido la semana anterior en un domicilio del barrio Stella Maris donde los delincuentes irrumpieron en la madrugada -se habrían equivocado de casa- y le exigieron al dueño de casa la entrega de un cargamento de drogas que no tenía. En todos los casos los delincuentes actuaron con inusitada violencia. Ayer detuvieron a dos sospechosos y además secuestraron armas de fuego, municiones y prendas de vestir. Se busca a un tercer individuo que prendió fuego un vehículo de la Policía Científica durante uno de los procedimientos en el Barrio Máximo Abásolo

Hubo dos detenidos y armas de fuego secuestradas al igual que prendas de vestir que habrían utilizado en al menos uno de los varios asaltos armados a viviendas del barrio Stella Maris y Roca. Justamente, los dos detenidos estarían estrechamente ligados a la violenta irrupción en horas de la mañana a una vivienda del barrio Stella Maris donde reside un matrimonio y su hijo de corta edad donde los delincuentes se habrían equivocado de casa y andaban en busca de un supuesto cargamento de drogas que muy posiblemente lo tenía en su poder alguien que residiría en cercanías de la familia damnificada.

Los trabajos previos de pesquisas los llevó a cabo la Brigada de Investigaciones en estos momentos a cargo del oficial principal Pablo Lobo y contó con la colaboración de fuerzas especiales de la Policía del Chubut.

Desde dicha Jefatura destacaron la gran predisposición y colaboración codo a codo que tuvieron de la Fiscal Natalia Gómez que dos días antes de las diligencias estuvo en cada momento a cargo del asunto y también del Juez de garantías Mariano Nicosia.

ALLANAMIENTOS, SECUESTROS Y DETENCIONES

La seguidilla de violentos asaltos domiciliarios que en los últimos días han causado gran preocupación en determinados sectores barriales tanto del sur como de la zona oeste de esta ciudad, movilizaron en la tarde de ayer a efectivos policiales de la Brigada de Investigaciones que acompañados por las fuerzas especiales de Infantería y el GEOP (Grupo especial de Operaciones Policiales) que llevaron a cabo varios allanamientos: éstos se hicieron en sendos domicilios de la calle Código 476 al 400 del barrio Abel Amaya, cercano al playón deportivo, donde procedieron a la detención de Héctor Oyarzo, de 23 años, en cuyo poder secuestraron un revólver calibre 22 con municiones y las vestimentas que usaba en al menos dos de los hechos investigados.

Sobre calle Luis Sandrini al 4.600 esquina Aníbal Troilo del barrio Máximo Abásolo, procedieron a la detención de quien identificaron como Walter Cerroría, de 20 años, en cuyo poder detectaron y secuestraron una pistola 9 milímetros marca “Pietro Beretta”, cargadores y municiones, como asimismo dinero en efectivo.

En otro domicilio de la calle Luis Sandrini secuestraron otros elementos relacionados con la causa, al igual que un teléfono celular detectado en el allanamiento efectuado en calle Los Jazmines al 1.000.

ROBOS VIOLENTOS A PLENA LUZ DEL DÍA

El hecho que más preocupaba a los sabuesos policiales, de los varios que previamente habían ocurrido, tuvo lugar apenas pasado el mediodía del miércoles 13 de julio en un domicilio de la calle Julio Ladvocat 170 del barrio Stella Maris donde reside un matrimonio y una hija de 11 años fueron sorprendidos por tres delincuentes, uno de ellos armado de una pistola 9 milímetros, quienes totalmente fuera de sí golpeaban y le pedían al padre de familia que trabaja en una empresa de seguridad privada, por un cargamento de drogas que suponían que había en el lugar.

Al parecer, se trata de un inquilinato y quien en realidad les habría vendido droga en algún momento nocturno, sería un vecino de la familia damnificada.

Ese mediodía se llevaron solo algunos electrodomésticos, pero resultó más que preocupante la impunidad con la cual se movieron los tres delincuentes.

Se trataría de los mismos que cometieron otro violento robo domiciliario la noche anterior, en barrio Pueyrredón, aunque no se descarta que sean los mismos autores de otros dos hechos similares cometidos en la calle Malvinas 150 del barrio José Fuchs, y sobre calle Olavarría del barrio Roca.

Anoche tanto Héctor Oyarzo como Walter Cerroría quedaban alojados en sendos calabozos de dependencias policiales a la espera de las correspondientes audiencias de control de detención, en tanto no se descartaban para las próximas horas otras diligencias judiciales.

ACUSAN AL GEOP DE MATAR PERROS DURANTE LOS OPERATIVOS

Ambos hechos ocurrieron en domicilios de la calle Luis Sandrini al 4.600 del barrio Máximo Abásolo y fue durante los allanamientos encabezados por la Brigada de Investigaciones relacionados con la seguidilla de violentos asaltos domiciliarios ocurridos en los barrios Stella Maris y Roca. Ya familiares de otras personas cuyos domicilios habían sido requisados con orden judicial, se habían quejado a través de medios radiales de que la policía había utilizado su arma reglamentaria para dejar malherido a un perro el día anterior.

En este caso una familia del domicilio de Luis Sandrini esquina Aníbal Troilo y de otro domicilio cercano denunciaron también a efectivos del Grupo Especial de Operaciones Policiales –GEOP– de haber sido quienes sacrificaron con sus armas a dos canes domésticos que estaban en el patio del domicilio allanado. Los policías de calle que nada tenían que ver con el accionar del GEOP escuchaban los lamentos de la familia mientras miraban en el patio, cerca de su cucha y de la puerta de acceso, al perro de pelaje marrón inerte sobre el suelo y procuraban taparlo para que no lo vean niños del lugar.

No es la primera vez que ocurren hechos de dicha índole, aunque en otras ocasiones pudieron justificarse cuando los propietarios de las casas allanadas solían protegerse con perros de las razas rotwailler y otras igualmente de fama feroces, aunque los de ayer no parecían esos casos. Y es que el GEOP es una fuerza especial preparada para situaciones límites y que es convocada cuando las situaciones previas suponen un peligro para la seguridad de los policías comunes: el GEOP ingresa abruptamente a las casas con sus armas largas y debe reducir a todas las personas y dejar el camino despejado para que los policías de calle puedan llevar adelante una tranquila requisa.

De todas maneras no se justifica cierto proceder y los familiares de las mascotas sacrificadas manifestaron ante este medio que iniciarían las acciones legales correspondientes.

Fuente: Crónica