Podría ser tranquilamente una película de acción, con más de una docena de patrulleros a toda velocidad, con sus balizas encendidas y la adrenalina de los efectivos al máximo; adelante, un ómnibus que aceleraba y zigzagueaba entre los autos, siempre al borde de provocar un desastre.

Tiros de un lado y otro, 21 autos chocados, una ambulancia impactada, una fuga que parecía no tener fin.  De Villa Luro a Luis Guillón. Más de 22 kilómetros de persecución y enfrentamiento armado. Un hecho que seguramente quedará para una historia que terminó con la detención de un delincuente que había robado el micro escolar de la puerta de la casa de su dueño, en el tranquilo barrio del oeste porteño. Sin embargo, fue liberado pocas horas después.

En un primer momento la policía le dio intervención a la fiscal de la causa, Verónica Ciffarelli, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Esteban Echeverría, quien dispuso iniciar actuaciones por el delito de “lesiones culposas” y que a Cáceres se le tome declaración testimonial. Pero el hombre no quedó detenido. Se habría tomado en cuenta que aún no se presentó la denuncia por el robo del vehículo.

Según fuentes policiales, el robo se produjo anoche en Zelada y Mozart y fue denunciado por Damián, el dueño del micro, que llamó al 911. Sobre ese momento, el hombre relató en diálogo con los medios: “Ayer saqué a pasar al perro como siempre y vi que se me están llevando el colectivo. Se dio la casualidad de que justo se juntaron los planetas y lo vi”.

 “Primero llamé a mi hijo para ver si era él quien manejaba, pero me dijo que no. Y justo pasaba con la camioneta un amigo. Entonces, me subí y le dije ‘Vamos a seguirlo a una distancia prudencial’. Automáticamente llamé al 911 y lo seguí hasta Emilio Castro y General Paz. Ahí el ladrón hizo una maniobra que realmente fue intrépida y logró evadirme. El tipo sabía lo que hacía”, agregó.

El ladrón giró en “U” al ver que se aproximaba el personal de la División Anillo Digital de la Policía de la Ciudad, que inició la persecución del vehículo desde ese punto, sentido al Riachuelo.

Tweet de TN - Todo Noticias

La huida del ladrón continuó por la autopista Juan Domingo Perón, conocida como Camino Negro. El delincuente al mando del micro escolar enfiló hacia el Camino de Cintura, donde chocó contra varios autos particulares, una ambulancia y cuatro móviles de la Policía Bonaerense. Según pudo averiguar el cronista de LN+, fueron más de 20 los vehículos embestidos.

En este contexto, se informó que el delincuente, que iba armado, trató de repeler a los efectivos a balazos. Sin embargo, no lo consiguió y los policías que lo perseguían respondieron con disparos a los neumáticos y al motor del ómnibus, que finalmente se detuvo en colectora de Camino Cintura y San Martín, en la localidad de Luis Guillón, partido de Esteban Echeverría, donde el conductor fue detenido.

Fuentes policiales lo identificaron como Carlos Alberto Cáceres, de 43 años, quien tiene antecedentes por una tentativa de robo cometida en febrero de 2020. Debió ser trasladado al hospital Santamarina, de Monte Grande, para recibir atención por los traumatismos que recibió durante la accidentada persecución.

El ómnibus terminó con 16 impactos de bala, mientras que el delincuente efectuó otros siete disparos contra los policías en plena persecución, dijo a la agencia de noticias Télam uno de los policías que participó del episodio. No obstante, ni dentro del transporte escolar ni en poder del detenido se encontró arma alguna, por lo que la policía no descarta que la hubiera arrojado por la ventanilla en algún tramo del violento raid.

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!