Los allanamientos se concretaron en domicilios ubicados en avenida Gobernador Gregores 650, Florencio Catrihuala primera cuadra, y Gendarme Treppo al 200. El primero es propiedad de la empresa constructora Kank y Costilla, donde hay oficinas administrativas y obradores. También viviendas, y en las mismas fueron detenidos dos hombres. Allí efectivos de la División de Investigaciones (DDI) y de las comisarías Primera y Cuarta llevaron a cabo el procedimiento, con la supervisión de funcionarios judiciales. Peritos de la División Criminalística inspeccionaron una de las viviendas donde residía uno de los ex empleados de la empresa constructora, que no había sido desalojado aún porque la firma está en crisis con la detención del empresario Lázaro Báez.

Junto a personal de Fuerzas Especiales, también irrumpieron en un local donde funcionaba una unidad básica denominada “Momento de cambio” (FPV) ubicada en calle Catrihuala, frente a la Terminal de Ómnibus.  Según destaca La Opinión Austral, no había nadie en el lugar, pero los efectivos hallaron envoltorios con marihuana y elementos de interés para la causa. Luego en la vía pública fue detenido un tercer sujeto, que se domiciliaba en el local inspeccionado.

De forma simultánea, los investigadores inspeccionaban el domicilio de Gendarme Treppo al 200. Allí reside uno de los detenidos en el predio de Kank y Costilla. Los investigadores hallaron otros elementos que fueron entregados a la juez de la causa. En marzo pasado se había secuestrado un automóvil Renault 9 color rojo, similar al que las cámaras de viviendas cercanas al pub “Russia” habían captado la madrugada del pasado 6 de septiembre, cuando Chocobar de 26 años era abordada por los ocupantes del vehículo.

Este segundo secuestro –se había secuestrado un rodado similar el 29 de septiembre y detenido a dos jóvenes- habría llevado a que uno de los implicados se “quebrara” y confesara lo que sucedió esa mañana. Una semana después, en un predio baldío en la zona del barrio San Benito se halló un cráneo y prendas de vestir parecidas a las que usaba la joven salteña la madrugada que fue vista por última vez. Luego un examen de ADN confirmó que el cráneo era de la muchacha. Pero su cuerpo aún no fue encontrado.