BUENOS AIRES - Un hombre fue condenado a tres meses de prisión en suspenso por “violación de privacidad en un contexto de violencia de género, psicológica, simbólica, económica y física, bajo la modalidad de violencia doméstica”.

Esto se dio luego de que se comprobara que el sujeto le robó el celular a la víctima para revisarle las conversaciones que tenía allí. La sentencia fue dictada por el juez Penal, Contravencional y de Faltas Nº 10, Pablo Casas.

“La realidad demuestra que muchas víctimas de hechos de violencia de género son sometidas a controles por parte de sus agresores tendientes a consumir su autonomía, mediante la intromisión en sus ámbitos de privacidad”, expresó Casas.

Y agregó que en este tipo de situaciones la consideración de la mujer como objeto de posesión del varón se traduce, en los hechos, “en un ejercicio de dominio por parte de este último en todos los espacios de desarrollo individual de la mujer, con el fin de anularlos y gobernarlos”.

Según el expediente judicial, el hombre fue imputado tras incomodar a su pareja al llegar a su domicilio con preguntas tales como “¿con quién estabas?”; “¿dónde estabas?”; para luego quitarle el celular para revisar las conversaciones con el fin de constatar “con quién había estado”.

En la acusación, el relato continúa: “En ese momento la denunciante le pidió que se fuera de su domicilio. Ante ello, él la tomó de las muñecas y le torció la mano sin causarle lesiones. Luego, en la cama, con su rodilla le presionó el cuello y le refirió frases tales como ‘puta’, ‘perra’, ‘no sos nada’, ‘cínica’ e ‘hipócrita’. Todo ello durante un período de aproximadamente dos horas”.