SANTA CRUZ (ADNSUR) - El sacerdote Nicolás Parma, acusado de abuso sexual contra seminaristas a su cargo en la Iglesia Exaltación de la Santa Cruz de la localidad santacruceña de Puerto Santa Cruz, continuará preso en la comisaría local, informaron este miércoles fuentes judiciales luego de que la jueza de instrucción que investiga la causa fuera ratificada por la justicia provincial.

Noelia Ursino fue confirmada por el juez de recursos subrogante, Diego Lerena, para concluir la instrucción que "finalizará en pocas semanas ante la inminencia del juicio oral", confiaron fuentes de la justicia a Télam.

El juez Lerena también rechazó una apelación del abogado Carlos Muriete para que su defendido, el sacerdote Parma, lograra la excarcelación.

Las fuentes recordaron que los honorarios del abogado en principio eran solventados por algunos integrantes de la comunidad de Puerto Santa Cruz que juntaron fondos para ello.

De acuerdo a lo investigado, el caso del sacerdote -que se hacía llamar padre Felipe en su comunidad- se hizo público desde que dos jóvenes que estaban a su cuidado, denunciaron, dentro de la iglesia, en la justicia ordinaria y a través de entrevistas, los abusos padecidos mientras estudiaban en el seminario de la congregación Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, en Puerto Santa Cruz.

El 23 de octubre de 2018 la jueza de Instrucción Noelia Ursino había procesado a Parma por abuso y corrupción de menores gravemente ultrajante, y desde entonces está detenido en la comisaría de Puerto Santa Cruz, donde continuará hasta el juicio.